1a etapa Salomon 4Trails (Garmish Partenkirchen – Ehrwald): pago la novatada

Primera etapa del 4Trails, todo una novedad para mí. Amaneció nublado pero no hacía frío. De hecho me parecía el tiempo perfecto para afrontar los 36,5 km, 2410m de ascensión y sus 2113m de descenso.

Poco a poco los corredores se ivan acercando a la zona de salida, repasando el material, comentando el perfil de la etapa… algunas carpas de material, los fisios ayudando, bidones de agua para cargar, saludos con la gente… allí conocimos al grupo de españoles y nos hicimos la primera foto de grupo.

Cada vez había más ambiente, cada vez mas corredores. Algunos ya iban entrando a la zona de control de salida (donde revisaban no muy a fondo el material obligatorio) para acabar colocándose bajo el arco de Salomon. Creo que eramos algo menos de 400. Todo estaba preparado. Nervios, gritos, “gpeses” a punto, música, el speaker voceando en alemán y la cuenta atrás: 5, 4, 3, 2, 1! Esto si lo entendí. Disparo y salida! Por fin llegó ese momento, “el momento”, la ansiada salida.

La verdad es que ese momento fué indescriptible. Personalmente creo que no hay como una cuenta atrás, sea un maratón, un trail, un triatlón… en esos momentos, estás con una tensión y alegría inmensa, indescriptible. Después de entrenar tanto tiempo llega el momento de la verdad. Te liberas. En esta salida del 4trails todo fué perfecto, había esperado e imaginado ese momento no se cuantas veces. Había visto videos de la salida del primer año. Solo imaginarme en ella ya me emocionaba. Y salió tal y como pensé. Sonrisa, gritos, chocadas de mano con el público… Pero supongo que por la emoción, la novedad, la inconsciencia, inexperiencia, el viaje… por todo un poco salí a un ritmo mas alto, o como mínimo no el adecuado para afrontar la etapa.
En esos momentos de subidón no podía imaginar cono acabaría horas mas tarde.

Pero primero dejarme que os describa las características principales de la etapa:

Características de la etapa

 
Etapa preciosa, típca estapa alpina con todo tipo de terreno: pistas, caminos, senderos, trialeras… Barro, piedras, riachuelos, verdes prados, panorámicas brutales… Aqui podéis ver fotos de la etapa.

  • Salida de Garmish-Partenkirchen (Alemania) a las 10h para llegar a Ehrwald (Austria).
  • Recorrido de 36,3 km, 2410m de ascensión acumulada y 2113m de descenso acumulado.
  • 3 avituallamientos (kms 10, 21 y 28).
  • Altura máxima de la etapa 1616m.
  • Tiempo límite para finalizarla: 19:15h (es decir, 9h 15min).

Track de la etapa

 
También os dejo el Track de la etapa que nos facilitó la organización ya semanas antes:

Sigo con mi relato…

Mi etapa

El primer km y medio era lógicamente por las calles de Garmish, una villa típica de esta zona, situada bajo un valle verde verde y rodeada de unas montañas espectaculares, enormes, llenas de grandes arboles en su parte mas baja y acabadas en roca gris, ya sin vegetación y aún con manchas de nieve permanente en lo mas alto. Solo pensar que había que subirlas… La gente aplaudía nuestra salida, alguno asentaba con la cabeza, otros aplaudían y agitaban pequeñas campanas (como me mola lo de las campanas!) y ví a uno que mientras aplaudía se mordía los labios y mientras, iba diciendo que NO con el movimiento de su cabeza (luego entendí el porque…)

Como os decía, con la emoción y la novedad (todo era nuevo para mí), el ritmo inicial era algo fuerte, o al menos, mas alto al que debería ser el mío. Inconscientemente fuí tirando y al poco rato ya empezó una señora cuesta. Impuse un paso rápido acompañándome siempre de mis palos (nuevos para la ocasión). La subida era cada vez mas elevada, íbamos por una pista bordeando un valle. No se acababa nunca y además cada vez subía mas… pero aún seguía con el subidón y con la sonrisa en los labios. No dejaba de pensar: que suerte el poder estar aquí!.

Al rato me dí cuenta que ya no habían nubes, el cielo se había abierto rápidamente y el calor apretaba. Recuerdo que miré el reloj y ya llevábamos 1h 15min. Joder! Me había pasado volando! Sin mirar hubiera dicho unos 20 minutos (no exagero). Allí empecé a darme cuenta que esto no era una excursión. Hora y cuarto y todo este tiempo subiendo! Pensé… Pasaban los minutos y empecé a darme cuenta que mi forma de respirar era mala. Además sudaba muchísimo. El sol seguía apretando. Estaba muy cansado.

Ya sin esa sonrisa, seguí por la pista que luego se convertiría en un sendero, eso sí, sin dejar de subir. El sudor seguía su curso y además, cuando llegaba a mis ojos el dolor era tremendamente molesto. Buena culpa la protección solar que me puse. Joder que novato! llevaba un buf en la mochila pero iba tan agobiado que pase de ponérmelo. La bajada estab cerca y todo cambiaría…

Llegamos al fin de la primera subida, a unos 1300m y sin apenas espacio en llano, empezó una bajada algo técnica. Bebí de mi camelback y mi pensamiento solo estaba en llegar al primer avituallamiento situado en el km 11 aproximadamente. Empecé a bajar y poco a poco parecía que me recuperaba. La bajada era complicada, había llovido toda la noche y había mucho barro, además estába llena de raices que debía sortear para no resbalarme. Allí disfruté, bajé rápido, adelanté a mucha gente y me volvía a emocionar! Otra equivocación… (en lugar de recuperarme, va y le meto caña para adelantar a unos cuantos corredores… ¿para qué? cuantos mas días pasan mas pienso lo melón que fuí).

Llegué al V1 y me hidraté, comí fruta, cacahuetes, bebida isotónica. Allí una vez parado ví que estaba bastante cansado, respiraba como si hubiera hecho un sprint. Estoy cansado pero algo mas recuperado. Pensé… (era mentira). Pero alzas la vista y ves esas montañas… Que bonito es todo eso! Que montañas!! Subidón!!

Después del V1 tocaba subir unos 4km y 600m con un porcentaje que ni os cuento… Al rato parecía un grifo abierto. Si lo de antes era sudar, esto ya no tenía nombre. Fuí subiendo como podía pero al cabo de unos minutos ya sí empecé a darme cuenta que me he había precipitado… desde el principio. Llegué arriba muerto, como pude, y no estaba ni a la mitad de la etapa… Vaya cagada… pensé. Y empecé a comerme el coco.

En fín, me dije venga va! Que ahora volvemos a bajar… Pero la bajada se convirtió en otro tipo de sufrimiento, casi peor que el de la subida. ¿Como podía bajar tanto? Enseguida me quedé sin cuadriceps, me ardían, como si llevara alfileres clavados. Me pegué 2 leches, una importante! (estuve con el culo azul y verde unas 2 semanas). Os diré que por suerte no me hice daño pero podría haber sido mas grave. Óscar no tuvo tanta suerte (ya os contaré). Perdí las gafas, no las encontraba. Estaban clavadas en el musgo de la pared… fué otro corredor quien me indicó donde estaban mientras me ayudó a levantarme.

La gran pájara

Medio cojo llegué abajo como puede, 900m de bajada… Buff hasta llegar a Hammersbach. Allí metí la cabeza en una fuente y bebedero de vacas… al sacarla, la cabeza me daba vueltas, un mareo bestial. Paré unos minutos.

Agotado y medio mareado seguí pensando solo en llegar en el próximo avituallamiento, en el km 21. De nuevo me esperaba una cuesta, no tan larga ni tan fuerte pero mi estado era lamentable. Además poco a poco me comía el coco. Ir solo no me ayudó. Se me subían los gemelos (3 veces exactamente: 2 el derecho y 1 el izquierdo). Llegué arriba de nuevo y solo faltaba bajar 1 km y medio para llegar al avituallamiento. ¿Como podían estar tan distanciados? Me preguntaba. En este punto empecé a pensar que no acababa…

Calambres de nuevo en el cuadriceps, calambres en la zona pectoral (esto me acojonó), el gluteo sin notarmelo de la caída, boca seca, mareado, ganas de vomitar… deshidratado a tope.

Recuerdo la pájara que me cogió en el IronMan 70.3 de Mallorca el año pasado. Allí estaba hecho polvo, también con calambres sin apenas poder andar. Pero nada comparado con esto. Al menos esa era la sensación que tuve en ese momento. En ese laaaargo momento. Ahora que ha pasado un tiempo creo realmente que fué mas cabeza que físico. Estaba mal si, muy mal. Pero podría haber acabado la etapa. ¿Aunque a que precio? Aún tengo dudas su hice bien o no.

Llegué al segundo avituallamiento hecho un trapo. Además mi Garmin marcaba 23km y no 21 como marcaba el mapa… Me hidraté de nuevo, comí de todo, pero no podía. Allí me encontré con el bueno de Héctor. Con Hector y Oscar enseguida establecimos amistad. Me animó para que siguiera (por unos momentos casi lo consigue). Miramos el mapa, tocaba la última, la subida mas fuerte de la etapa y unos 14km para meta. Venga! Esperaré un rato, solo son 14… Me senté en una piedra, pensando. Me miraba la piernas y observaba como se movían solas. Los gemelos habían cobrado vida. Me levantaba y de nuevo aparecían calambres, las piernas como palos, gemelo, soleo… No podía andar, un desastre. Le dije a Héctor que tirara el, que tranquilo.

Psicológicamente estaba igual de mal que fisicamente. Me retiraba. Después de 4h y 23min acababa mi aventura en el 4trails. Estaba hundido. Impotencia total… La ilusión que tenía puesta para acabar este trail, días de entreno, la decepción que tendrían mis amigos cuando les explicara… Momentos duros. Pensé que no valía para esto, que no era para mí, solo me quedaba volver a casa y aceptar la realidad: carreras de asfalto de 10km, triatlones sprint o olímpicos como mucho, medio maratón… hundido.

Pues ya veis. Lo que debía ser el mejor o unos de los mejores días como corredor, y disfrutar de esta prueba, comentarlo luego por mail, móvil, hacer unas risas con los amigos y família, acabó siendo uno de los peores. Posiblemente ese fué el peor día de mi vida como corredor. Solo en mi habitación individual de mi hotel, solo y colgado en Ehrwald, otro precioso pueblo del Tirol. Solo y “comiéndome” continuamente la cabeza.

Recuerdo que llovía muchísimo cuando sonó mi móvil. Era mi buen amigo Ferran que después de leer mis mensajes no entendía como me podía haber pasado lo que me pasó. Casi le daba mas por saco a él que a mi. Me dijo que tranquilo que cenara bien, que me metiera un buen baño y durmiera. Que al día siguiente saliera de nuevo, que todo lo vería distinto, que disfrutara de la 2a etapa. Que tuve una pájara tremenda, que le podía pasar a cualquiera. Buenos consejos. Siempre le agradeceré esa llamada (Gràcies Ferran!). Esos consejos eran ciertos pero en ese momento era incapaz de creermelos. No los seguí. Tenía claro que yo no podía afrontar etapas largas y menos con ese desnivel. Subí cojeando a la habitación… en ese tramo también me saltaron un par de mensajes animándome de Jordi N, otro amigo de los buenos. Consejos similares. Es increible la psicología en el deporte! Dormí mal.

Bueeeeno, después de este drama deciros que éste fué el peor día. El segundo también algo decepcionante… el tercero muy bueno y el cuarto espectacular. Al final, salí muy reforzado y aprendí mucho de está pésima experiencia del primer día :-) . Os seguiré contando en el próximo artículo.

 

Héctor y Oscar

 
Héctor y Oscar son grandes atletas, vienen de pista, practican atletismo (son unos bestias y tienen una calidad que ni os cuento). Para ellos también era su primer aventura en montaña.
Los 2 abandonaron. Cuando Héctor me atrapó en el 2º avituallamiento le comenté:

¿Pero que haces aqui? Si Oscar y tu deberíais estar casi llegando?

Me dijo que Óscar se había caído y dañado el tobillo, que habían seguido descendiendo como 1km pero que le dolía mucho, que no podía seguir y la organización ya avisada lo recogía. Hector siguió pero no pudo acabar la etapa, a pocos kms de la llegada se retiraba para ir a auxiliar a Oscar. Éste le llamaba desde el hospital que se había roto el peroné.
A día de hoy ya está operado y recuperándose!
Un abrazo champion!!

y yo abandonando por calambres…

Saludos!

 

Jordi Granell

Amante del running y especialmente apasionado del maratón. Fundador de Stikaful Club Esportiu, el cual dirige desde 2004. Actualmente metido de lleno en varios proyectos deportivos que combina con su trabajo.

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4 comentarios en “1a etapa Salomon 4Trails (Garmish Partenkirchen – Ehrwald): pago la novatada”

  1. Claudi Cisneros Camps

    4 agosto, 2012 a las 10:21

    Las sensaciones me han recordado un montón a mi locura de 110Km que no terminé ( me quedé en el 85 ). Casi todo era bajada y lo que más sufrí fue también los quads de manera que casi no podía levantarme sólo usando las piernas cuando estaba sentado durante 3 días!

    Ya tengo ganas de seguir leyendo el resto. A ver si os convenzo a alguno para ir a Alquézar a la ultra ;)

    • Jordi Granell

      4 agosto, 2012 a las 16:19

      Hola Claudi, si, imagino q las sensaciones fueron similares pero hay una notable diferencia. Tu aguantaste 85! Yo aguanté 60 menos que tu… Casi nada! Pero no te ha sido igualmente positivo? Yo he aprendido bastante de esta experiencia.
      Saludos! Y ya me explicarás esto de la ultra de Alquézar.

  2. Pablo José Castillo Pérez

    7 agosto, 2012 a las 16:43

    Hola Jordi, me han encantado tu primer artículo sobre esta fantástica carrera. Yo quiero hacerla el año que viene y me gustaría si pudieras explicar un poco todo el tema de la logística que el corredor/a se tiene que auto proveer, me refiero al alojamiento en cada ciudad/pueblo al que llegas al terminar la etapa y cosas similares.

    He estado mirando la web pero ando algo perdido, si nos echaras una mano con tu experiencia sería de muy agradecer.

    Un saludo y enhorabuena

    Pd: esperando para leer tu próximo capitulo!!!!

    • Jordi Granell

      9 agosto, 2012 a las 11:28

      Hola Pablo, gracias por tus comentarios y encantado de ayudarte en lo que pueda. Si te parece contactamos por mail y a partir de allí decidimos.
      Saludos!

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