Para los que ya leísteis la 1a parte de mi relato, aquí va la 2a y última… Después de los muchos comentarios leídos en el primer artículo (¡muchas gracias!) espero que esta segunda parte no os defraude y sea de vuestro agrado…
Así que allá voy…
Como os decía, después de la llamada donde nos comunicaron que el domingo a las 8h era nuestra hora de salida, los nervios se apoderaron definitivamente de nuestras mentes. Ahora sí: empezaba el reto, la hora de la verdad.
El cruce
A las 8h estamos plantados en el puerto con todos los atuendos necesarios. La vaselina invade nuestros cuerpos… traje, gafas, tapones, etc… todo a punto. Montamos en la barca guía para llegar al punto de salida. Parece que el mar está tranquilo y no hay viento. Nos domina a lo lejos la costa africana y parece que esté muy cerca… ¡buf! Pactamos con el “jefe” que cada 45m pararemos para avituallar, pero no más de 1m.

Saltamos al agua, tocamos la costa e iniciamos la travesía. En estos momentos la mente empieza a trabajar de verdad y a pensar en cómo afrontar las ¿4? ¿5? ¿6 horas? ¿o quizá el no poder llegar… ? para mi era básico saber distancias y tiempo y de esta manera tener una orientación de cómo nos estábamos comportando a lo largo de la travesía. Mi Garmin 310xt con GPS está entre mi cabeza y el gorro, programado para avisarme mediante vibración cada km. En la muñeca llevo el reloj digital de mi hijo que me hará dos funciones. 1 cada vez que vibre el reloj, sabré tiempos de paso y acumulados, y cada vez que mire el reloj me acordaré de mis 3 hijos y por tanto de un plus de motivación que siempre hace falta.
Los primeros 3kms el reloj me vibra justo después del primer avituallamiento, entre 46/47m y la verdad es que vamos muy tranquilos y con poco esfuerzo. Los tiempos son rápidos, pero no tengo sensación de llevar un ritmo alto (de algo habrá servido el entreno…pienso…). En algún momento me giro para ver la costa de Tarifa y parece como si estuviera a 10m… si, si, a 10 minutos en lancha, pero a un buen rato nadando…
Los siguientes kms se hacen incluso agradables y cuando llegan los avituallamientos hace que desconectemos del reto durante un simple minuto y podamos vernos las caras. Pocas palabras nos cruzamos, pero con las miradas ya sabemos cuáles son nuestras sensaciones. Todos vamos bien y nadie tiene problemas.
Los kms van pasando y mi objetivo no es llegar al otro lado, sino llegar al siguiente avituallamiento. Objetivos cortos es la mejor motivación para una larga travesía. Cuando llevamos 2h empezamos a ver los buques enormes que cruzan el estrecho, un olor a gasóleo tremendo, y después de su paso lo notamos en el agua, por las olas que desprenden y que nos llegan durante unos minutos. El olor si que es desagradable y en algunos casos muy molesto con la mezcla del agua.

De repente, las mujeres en la zodiac se levantan con la cámara de fotos y video… buf, me entra un mal rollo pensando en que los cetáceos están cerca y por supuesto sus gritos de sorpresa y admiración no me favorecen en nada… estoy acojonado, pero intento despistarme con algún que otro acercamiento a Alberto en forma de codazo o manotazo… Ya pacté con ellos que yo no quería estar en las puntas, siempre en medio…
El ritmo sigue siendo bueno y parece que el mar nos respeta, pero si que voy notando sensaciones diferentes al nadar, el mar está un poco más picado y revoltoso, pero por los tiempos que marcamos muy regulares, (siempre entre 15m y 17m el km) veo que no nos impiden marcar un buen ritmo.
Mitad de travesía
Claro, la mitad de la travesía lo hemos sabido al finalizar, pero cuando llevábamos entre 8km y 9km pienso que ya llego a mi distancia máxima a nado (la ultrateam de Ibiza de 11’5kms) y que no sé que me pasará en el km 13, 14, 16 o 18… veremos como aguanta el cuerpo. En este punto Alberto empieza a notar el ritmo y se va descolgando a ratos de nosotros tres. David y Esteban van perfectos y nos unimos los cuatro para intentar mantener un ritmo que permita a Alberto ir más cómodo.
A partir del 5º avituallamiento, o sea a las 3h y 45m de travesía, me empieza a doler el estómago, y ya no puedo tomar nada, además tengo sensación de mareo. Desde el 1er avituallamiento he tomado agua y algún plátano, pero en el anterior avituallamiento tomé un gel pensando que podría ayudarme y la verdad es que no me sentó nada bien. La sensación de mareo cada vez es peor y ya no os cuento cuando me entra el olor a gasóleo… buf, las sensaciones son raras y muy incómodas y empiezo a agobiarme por el mal estado de mi estómago.

En este punto, los 4 empezamos a nadar un poco por separado, y eso no ayuda a mantener nuestro ritmo. Continuamente debemos esperarnos unos a los otros y somos incapaces de mantener el mismo ritmo. Yo decido ponerme detrás de David e intentar seguir su ritmo, pero las sensaciones de malestar empeoran y cada vez estoy con peores sensaciones
A las 4h de nadar, se nos acerca la barca guía y nos avisa mi padre que debemos acelerar, puesto que está entrando mar de fondo y puede ser que no lleguemos… malas noticias… Alberto está justo de fuerzas y yo con una pájara importante. En ese momento decidimos como única alternativa juntarnos y darle caña, y la verdad es que las sensación de darlo todo después de tanto rato en el agua, no es agradable, además intuyendo que quizá no llegamos a destino y que quizá nos queda aún media hora ¿o una hora? no sabemos cuanto…
Este es el peor momento de la travesía. Nos marcan desde la barca que nos quedan menos de 2kms y que hay que dar más aún a los brazos… llevamos 15kms, distancia que nunca pensaríamos que podríamos hacer y ahora encima hay que darle aún más caña. Mis hombros se empiezan a resentir, pero el mareo y el agobio mental es tal, que los hombros son lo de menos. El último km que hemos hecho ha sido en más de 24min y me doy cuenta que esto se acaba.
Sin quererlo nos vamos parando para reagruparnos y nosotros mismos notamos que el agua nos empuja hacia atrás… no podemos parar ni una vez, puesto que es mucho peor. El siguiente km me marca casi 27m… vamos de mal en peor y empiezo a tener arcadas. ¿Que voy hacer? ¿y si vomito? ¿Tendré que apoyarme en la zodiac? ¿subirme? No puede ser…después de casi 5h no puede ser que no sea capaz de llegar al final. Alberto está sacando todo su esfuerzo de dentro, hace rato que no dice nada, David y Esteban intentan marcarle ritmo para llevarle más tranquilo y yo tengo que concentrarme mucho para mantener el estómago en su sitio…
Ahora si que vemos la costa, y la vemos cerca. Mi padre levanta los brazos y las mujeres gritan de ánimos y alegría. Estamos a punto de llegar, queda muy poco, pero no podemos parar porque el agua sigue empujando hacia atrás. El reloj vibra de nuevo y ésta vez son 24m el último km… lentos de verdad ¡¡pero ya lo tenemos!! Solo 200m y tocamos el otro continente.
En ese momento me relajo y veo que ya es nuestro. Automáticamente mi estómago se abre y empieza a salir todo y más por mi boca… una trallada que no os cuento… ¡¡como un dragón sacando fuego!! pero eso si, sin tocar la zodiac…
y haciendo malabarismos en el agua, y con la corriente empujando para atrás… Finalmente llegamos a las rocas y los 4 campeones nos subimos. Nos abrazamos. Sigo con las arcadas y los vómitos, pero ya da igual… ¡¡grande Jordi!! De repente detrás nuestro 4 chicos jóvenes en bañador nos hablan en marroquí… debían alucinar… unos tíos con traje y gafas subidos a unas rocas abrazándose y vomitando… ¡buf! ¡Estamos locos!

Muy tocado mentalmente nos subimos a la barca y nos abrazamos entre lágrimas… ¡increíble el esfuerzo y el trabajo en equipo!
Conclusiones
- ¡Que gran experiencia y que dura de hacer!
- Una experiencia recomendable para hacer en equipo. No es de las más exigentes en cuanto a trabajo físico, pero si que es muy dura mentalmente.
- La vuelta en barca dura más de una hora, y te das realmente cuenta de lo que hemos sido capaces.
- Demasiados factores externos que afectan a tu concentración durante la ruta y que te hacen estar muy tensionado durante casi toda la travesía. Las corrientes, el estado del mar, los avituallamientos, los bichos, los buques, el olor a gasóleo… muchas cosas que afectan a la mente.
- Y como siempre, cuando uno quiere, lo puede conseguir. Todo está en la mente.

Track
Aquí os dejo el track que marcó mi Garmin:
Y eso es todo. Ahora a pensar en otro reto. Saludos!!!!













Pas Man Siete
27 julio, 2012 a las 18:26
Tremenda Prueba de Resistencia, Superación y Perseverancia. Grande Jordi!!
Juan Pablo Ruiz
27 julio, 2012 a las 20:35
Increíble la travesía que realizasteis. Me he quedado impresionado leyendo el artículo. Enhorabuena!! ¿En qué estáis pensando ahora?
ANTONIO MADRIÑAN
27 julio, 2012 a las 23:13
Grandísimo Jordi , sin palabras, te has superado una vez más y no dejarás de hacerlo, creo que estás más que infectado por el virus de la distancia ¡¡¡
Daniel Erola
27 julio, 2012 a las 23:37
enhorabuena por superar semejante reto
JOSE MANUEL BARRIOS
28 julio, 2012 a las 22:37
0-O, asi me he quedado.. no tengo palabras… que grande la prueba….. ante todo enhorabuena y seguro que ya estaras pensando en otro reto.. Para mi lo que has hecho es innalcanzable, ni fisica ni mentalmente….. de nuevo felicidades!!!!!!!!!!!!!
Ari
29 julio, 2012 a las 6:20
¡Qué maravilla! Muchas felicidades, qué grande el esfuerzo. Esto sí que anima a seguir con los entrenamientos.
Saludos!
jordi
30 julio, 2012 a las 10:07
Gracias a todos !! Ahora a pensar en el siguiente reto…
Federico V-Q
30 julio, 2012 a las 11:11
Muy buena crónica, puedo presumir de amigo, pero, para el próximo reto te apoyaré, respaldaré, y animaré, aunque no cuentes conmigo, tengo mis propios retos, mas sencillos, acordes con mi nivel.
ENHORA BUENA A TI Y TUS COMPAÑEROS DE TRAVESÍA¡¡¡
Jordi Granell
30 julio, 2012 a las 13:56
Felicidades de nuevo Jordi! Y el siguiente reto es…? no quiero ni imaginármelo pero alguién me ha comentado que lo del estrecho se puede quedar corto??? es asi? Saludos!
Anna Gimeno
31 julio, 2012 a las 11:55
Lo de que segundas partes nunca fueron buenas en este caso nada de nada!
Genial de nuevo tu crónica.
Qué emoción de trabajo en equipo!
qué grandes todos!
Enhorabuena por el reto conseguido y por teneros los unos a los otros!
Jordi, si el estrecho (que de estrecho no tiene nada!) se te queda corto, me han hablado muy bien de ésta
http://xtrmswim.com/xtrm-25k-cabrera-ultraopenwater-2/
Anna Gimeno
31 julio, 2012 a las 11:56
Perdón! he posteado mal el comentario y ahora no lo puedo cambiar
Uuups!
jeje
Ángel Parra
1 agosto, 2012 a las 9:40
Tremendo Jordi! que emoción :S tendrías que marcarlo como no apto para leer en el trabajo
Enhorabuena y esperando leer sobre tu próximo reto. GRANDE!!
jordi
2 agosto, 2012 a las 12:00
Gracias Angel ! Cuando uno está currando y quiere desconectar 10′ unos se van a fumar…otros leemos crónicas !!!
saludos
Ayax T
2 agosto, 2012 a las 9:30
Felicidades Jordi!!Que gran relato para un reto tan enorme!!!Siempre me he preguntado lo que puede pensar y sentir un nadador durante tanto tiempo en un medio tan disperso.Me ha encantado leerlo y ver como compartisteis el reto.Sobre todo los abrazos y vomitos
.Grandes todos!
Carlos Velasco Bruckner
6 agosto, 2012 a las 17:28
Gracias por contar tu historia, es apasionante las aguas abiertas, pero duras, te comprendo perfectamente porque hago de ellas mi pasion y motor de entreno diario.
Enhorabuena Jordi!!
Ramon
5 diciembre, 2012 a las 18:33
Jordi, enhorabuena por tu relato! Estoy montando un grupo para cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar en Julio de 2013 y me han resultado muy interesantes ambos artículos.
Por cierto, por el momento somos 3 nadadores y nos falta un 4º para cerrar el grupo. ¿Algún nadador de Madrid está interesado en acompañarnos? Empezamos en Enero de 2013 con los entrenamientos. Un saludo. 668-847800
Noe Jimenez
23 diciembre, 2012 a las 19:45
muy bien este relato,a mi me encanta nadar,de 6 a 8 horas semanales pero las nado en piscina ya que me da un poco de respeto el mar,pero leiendote,animas a cualquiera a a treverse..gracias por el relato y ojala me anime este verano:)