Media Maratón de Granollers minimalista (parte I)

El pasado 5 de febrero se celebró la Media Maratón de Granollers. Es una prueba clásica en todos los calendarios en la que, poco a poco, los corredores que optan por zapatillas minimalistas empiezan a ganar en presencia. Aquí os dejamos las vivencias de tres corredores minimalistas.

Ricardo Campos, 1:27 (Vibram FiveFingers Speed)

El domingo 5 de febrero de 2012, participé en la media maratón de Granollers. Llegué con tiempo para calentar un poco, dando vueltas a la fuente como la mayoría, saludar a unos conocidos (allí vi a Claudi) y rápido para el cajón que luego se llena y no hay manera…

Pam!!! Salida!!! Noooo, el primer pam! Era para Makao y compañía, todos nerviosos saludando a más conocidos y las frases típicas:

- “¿Que te ha pasado en los dedos?”

- “Estas loco si vas a correr así…”

- “Yo con eso me haría daño..”

- ”Tú si puedes porque estás delgado, pero yo…”

Total: lo de siempre que te ven con FiveFingers.

Ahora si, Pam!!! Salida rápida y mucho ambiente. Regula, regula, regula. Es lo que se me pasa por la cabeza cuando veo que me adelantan. En una media hay que poner cabeza o te quedas tirado en el 18.

Todo perfecto hasta que llegaron las bajadas: no les tengo pillado el truco y bajar rápido es lo que más me fatiga los tendones y la musculatura.

A parte de eso, felicitar a todas esas personas que se acercan para animar. Sin ellos todo sería diferente. Igual que esos grupos de percusión que siempre nos ayudan en las medias a tirar un poco más, mil gracias a todos y no puedo olvidar a esos niños que sacan sus manos para que las piquemos, sintiéndose especiales porque un atleta les ha chocado los cinco, sin saber que realmente te hacen sentir a ti especial por estar ahí y querer chocarte la mano.

Y destacar el final de esta prueba: es increíble!!! Aproximadamente 2 km rectos con gente jaleándote como en las imágenes del Tour o la Vuelta. Sin palabras me dejaron…

El año que viene repito fijo. Salud y barefoot!!!

Oscar Roig, 1h50m (Vibram FiveFingers Bikila)

Amaneció el día frío. Mi primera participación en una media maratón y no estaba nada nervioso. Quizá porque la había planteado como un entreno. El objetivo es la Maratón de BCN y por ello, en el plan, la Mitja de Granollers estaba preparada como un test. Mi objetivo principal era acabarla y hacer sub 2h.

Al llegar muy buen ambiente, mucha gente calentando en la rotonda delante de la estación de tren, encuentro con unos amigos y hacia la salida. A pesar del frío llevaba mi equipación estándar. Pantalones cortos y las FF sin calcetines. Si he salido con eso a temperaturas de bajo 0 no tendría que haber problemas.

Suena el pistoletazo de la primera salida. Ahora ya sí que hay nervios. Aun no nos toca. Avanzamos andando hacia la salida. Primeros y habituales comentarios sobre lo que llevo en los pies. Ni caso. Voy con amigos. Àngel, con quien quiero acabar y David que ya no veré hasta la meta. Se da la salida y empezamos a marcar el ritmo objetivo de 5:40. Cuesta por la gente y por la ligera pero continua subida. Aún así vamos muy animados. Charlando, riendo y haciendo broma.

Hacia el kilómetro 7 ya estábamos haciendo planes para bajar de 1:55. Ya veía donde se iba a quedar el entreno y el acabar relajado. Km 11 y empezamos la bajada. Aquí empieza lo divertido. Voy muy bien de fuerzas. No paramos de adelantar a gente y seguimos riendo y haciendo el tonto. Todos en silencio sufriendo y nosotros 2 gritando y disfrutando. En este momento tengo una de esas conversaciones curiosas que te suceden por llevar FF. Se me acerca un señor y me dice que, si no es mucha indiscreción, que si le podría comentar si son cómodas y que como van, que él tiene una tienda de zapatillas de deporte y que ya las había visto, pero claro, que si las ponía a la venta en su tienda la gente se iba a reir de él. No puedo más que reir y decirle que, una vez hecha la correspondiente adaptación, son comodísimas. También comentamos tema de precios y el tema de aguante ya que, al carecer de amortiguación, no necesitan un cambio tan frecuente. No se si lo convencí pero si que lo dejé un rato pensando.

Una vez enfilada la bajada y los últimos kilómetros, en los que el público estaba encima decidí hacer sprint, así que me planté en los últimos 3 km en ritmos de 4:30. Ya sabía yo que los ritmos iniciales de 5:40 se iban a quedar en nada.

Sensaciones post carrera: Era la 4a vez que corría 21km. La primera en asfalto y he de decir que el rendimiento de las Bikila en asfalto vs tierra se nota. En asfalto vuelan, ni me acordé que las llevaba puestas. En tierra, donde hago los entrenos, siempre acabo acordándome de alguna piedra. Nada de sufrimiento por pies fríos o nada de eso. Supongo que el mantener un ritmo vivo ayuda. Pensaba que tendría dolores o agujetas al día siguiente pero nada de nada.

Tengo claro que repetiré. El poder correr entre público que te quiere chocar la mano y que no paran de animar es impresionante. Y quien sabe si el año que viene pruebo un barefoot total!!

David Lampón, 2h05m (Vibram FiveFingers KSO)

No suelo estar nervioso con este tipo de eventos y esta vez no fue una excepción. Mi forma poco competitiva de encarar las carreras me hace restarles mucha importancia. Debido a esto y a la gran afluencia de participantes (y sus coches) se dio el infortunio de que pasé por la línea de salida con la carrera ya empezada. Glups!

Me acompañaban varios amigos: Marc, al cual no volvimos a ver hasta la llegada ya que tenía en mente bajar de la 1:30, Alberto, Pablo y Virginia. Nosotros nos tomábamos la carrera como una prueba de toque después de las Navidades para calibrar nuestro estado de forma.

La idea era salir a un ritmo de 5:30min/km para completar un tiempo aproximado cercano a la 1:50. Es una marca nada ambiciosa y bastante asumible en unas condiciones normales pero es que el frío que hacia ese domingo en Granollers no era normal. Estábamos cercanos a los 0 grados con el añadido de que el sol se escondió a media carrera y el viento siberiano se cebó con todos los participantes.

Personalmente se me hizo muy duro. Llevaba encima los últimos coletazos de un resfriado (la dura vida sin vitamina D) y no supe anticipar la dureza térmica de la prueba. Mi elección fueron los Injinji y las VFF aunque había contemplado la opción de hacerlo con las NewFeel y unos calcetines compresivos hasta la rodillas que a la postre me hubieran ido mucho mejor.

Pasada la primera mitad de la carrera las fuerzas fueron abandonándome poco a poco, justo a la vez que se escondía el sol tras las grises nubes y volvía a bajar la temperatura haciendo que me desenganchara de mis compañeros de carrera. Creo que el frío asfalto fue la causa del bajón. La fina suela de las VFF así como el hecho de llevar pantalón corto por encima de las rodillas hicieron difícil mantener la temperatura local que se escapaba por las pantorrillas y que, aun peor, subía desde el suelo. Quizás pudiendo haber mantenido un ritmo mayor o no estando acatarrado el resultado habría sido otro.

Me forcé a no parar en ningún momento. Bajé mi autoexigencia y me olvidé de tiempos y marcas. Llegar, en estas condiciones, era suficiente premio. Los aplausos de la gente, los ánimos y vítores a lado y lado eran todo lo necesario para seguir abrazando la idea de cruzar la meta y, por fin, descansar. Granollers se vuelca con la prueba y los corredores lo agradecemos.

Pasé la línea de meta preguntándome qué necesidad tenía de pasarlo tan mal un domingo por la mañana. Ese día me prometí que no volvería a correr en mi vida. Por la tarde disfrutando de la mejor comida y la mejor siesta en mucho tiempo me dije que quizás sí que saldría a correr alguna otra vez. Al día siguiente salí a correr.

David Lampón

Ingeniero y arquitecto por formación, curioso por vocación. Deportista amateur obsesionado con el por qué de todo. Seguidor convencido de la paleodieta, el entrenamiento funcional y el barefoot running.

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7 comentarios en “Media Maratón de Granollers minimalista (parte I)”

  1. Claudi Cisneros Camps

    1 marzo, 2012 a las 8:56

    Qué grandes que sois los tres! Lástima que todos vamos a ritmos demasiados diferentes como para correr juntos en una carrera, tocará hacer una salidita ociosa de la tribu, pues ;)

    Felicidades!

  2. Rafa Peinado

    1 marzo, 2012 a las 16:42

    Grandes! muy buenos artículos, enhorabuena.

  3. Juan Luis Gonzalez

    1 marzo, 2012 a las 19:30

    Enhorabuena por la media. Aprovecho para cumplir. Os debia una cronica asi que ahi va:
    Mi curriculum como corredor es el de un amateur que se metió de lleno en carreras populares y se obsesionó con los tiempos. Empecé hace unos años, pesando casi 89 kilos. Poco a poco, a medida que menguaba mi peso, aumentaba el total de kilómetros que recorría y la velocidad. Al final, con mis 62kg actuales (mantengo el mismo peso desde hace años), llegué a tener tiempos más o menos decentes (3:40 por km en 10.000 y 3:30 en 5.000). Cuanto más keniata me hacía, mas números de la tómbola para lesionarme compraba. Y al final me tocó el premio gordo. Y el premio lo canjeé por un maldito dolor en la rodilla izquierda, en primera línea de mar.

    Fui a un traumatólogo deportivo en la Coracán que me diagnosticó una condropatía rotuliana. Explicado sería algo más o menos así: el cartílago de la rodilla se me irritaba por el roce contra el hueso. Tenía más desarrollado el vasto interno de la rodilla que el externo. Ese exceso de musculatura tiraba de la rotula por su parte interna, descentrándola y provocando que la parte exterior quedase peligrosamente cerca del cartílago. Y claro, el roce, provocaba una irritación e inflamación bastante dolorosa. Tanto, que tenía que parar de correr. Me mandaron reposo, ejercicios de fortalecimiento del vasto externo y Xicil 3 meses. Pasado ese tiempo, la lesión mejoró y volví a mis entrenamientos. Al principio iba poco a poco, tiradas de 5-7km día si día no. Y en un par de meses volví a mis 60-80km semanales, proporcionándome endorfinas suficientes para estar desestresado y en forma. Me las prometía muy felices cuando un día, a traición, volvió el dolor. Pero inexplicablemente, no fue en la misma rodilla, fue en la derecha.

    Vuelta al traumatólogo. Esta lesión, me explicó, se replica en ambas piernas. Bueno, vaaaaale. Aceptamos barco como animal de compañía. Pasaron los meses y cada vez que hacia una prueba volvía el dolor en la cara externa. Así que aprovechando la mutua que pago religiosamente cada mes, fui a ver a otro traumatólogo. Directo a hacerte una RM -me dijo. El informe de la RM reveló unos resultados asombrosos: No se observan lesiones de ningún tipo a nivel articular, ligamentoso ni muscular. Genial. No tengo nada, pero me duele. La solución que me dio el traumatólogo fue inyectarme 5 sesiones de Ácido Hialurónico. Un lubricante a todos los efectos. Según él, tras pagar 330€ y someterme a 5 infiltraciones nada divertidas, iba a poder correr. Evidentemente, le dije que no.

    Fui a ver a otro traumatólogo más. Este, además de traumatólogo, era osteópata (la rodilla no me la arreglo, pero me dejo la espalda como nueva).

    Busque mucha información sobre mi lesión, mire libros de anatomía de mi mujer que es enfermera y llegue a la auto-conclusión que lo que tengo es el Síndrome de la Cintilla Ileotibial. Y como sólo sucede al correr, por eso cuando iba a ver a los médicos ninguno me veía nada. Eso pienso yo…

    Y estaba yo ya desesperado después de un año sin correr, cuando por casualidad di con un artículo sobre barefoot running. Y empecé a leer. Oye, ¿y si esta gente tan rara tiene razón? ¿Pero cómo va a ser algo tan tonto como esto la solución? ¡¡¡Pero míralos!!!! ¡Si corren descalzos! Están “más p’alla que p’aca”. Si, si, pero ¿y si tiene algo que ver…? Así que bueno, me leí todo lo que caía en mis manos sobre correr descalzo. Y llegue a MyBC y a su blog Correr-Descalzo. Artículo tras artículo empecé a ver la luz. Poco a poco fui entendiendo lo que significaba correr descalzo, los beneficios que aporta, lo que evitas…
    Y me compré unas Merrell Trail Glove. Al principio pensé en unas VFF Bikila LS pero la verdad es que soy bastante especialito con los dedos de los pies y pensé que me seria un tanto incomodo llevarlos así, cada uno en su fundita. Y me decidí por las Merrell.

    Cuando llegaron y abrí la caja me encantaron. Rojas y negras. ¡Con esa suela tan fina…! Las enrollé con la mano como había visto hacer en el video de la web. ¡Wow!-pensé.

    Y llego el primer día de prueba. Solo iba a pasear a mi dálmata, así que iba a ser algo cortito (pero suficientemente largo para que la maldita rodilla doliera). Empecé a trotar suavemente como había visto hacer en los videos. Cada paso que daba me daba la sensación de correr de puntillas. Y si, es que lo estaba haciendo. Así que poco a poco mis pies se fueron acomodando y empecé a pisar correctamente (creo) de forma natural. Cada vez que pasaba por un escaparate me miraba: espalda recta y cabeza sin saltar como loca. ¡Joder! ¡Si!. ¿Y la rodilla? No dolía. Ya estaba a la distancia donde hacia un mes había hecho la última prueba y me había empezado a doler. Sigamos, pues. Y seguí un poco más. Me di la vuelta y volví a casa. ¿La rodilla? Bien. Sin dolor.

    Mientras entraba en el ascensor pensaba que realmente no me dolían tanto las piernas como decían que iban a doler. Sera que algunos son un poco nenazas, pensé… Y me acosté.

    08:00 ¡RIIIIING! El Despertador… DIOS MIOOOO!!! ¿¿¿QUE ME PASA EN LOS GEMELOS??? Pues que si, dolían tanto como decían. Vaya si dolían. No eran exactamente agujetas. Los notaba muy cargados. Como si alguien me estuviera apretando los músculos y no los soltara. Así no podré caminar -pensé. Pero a medida que caminaba y el musculo se calentaba empecé a dejar de sentir dolor. Al final, simplemente quedo en un mal recuerdo. Y decidí salir 20 minutitos más a trotar.

    El segundo día fue más entretenido. Poco a poco me di cuenta que iba cogiendo un ritmillo interesante, pero siempre pensando en cómo iba corriendo. Entrar de talón es algo que tu propio cerebro desecha como una idea nefasta. Así que el cuerpo tiende a correr con las puntas de los pies. La dificultad mayor la he encontrado en no correr como una bailarina. En dejar reposar el pie una vez pisas, para volver a impulsarte. Pero cuantos más metros hacia, más notaba que se iba acomodando. Al final, tras otros 20 minutos volví a casa. Estaba encantado de la vida. ¡Podía volver a correr!

    09:00 (Esta vez era sábado así que me levante más tarde…) OOOOAAAAAARRRGHHHH!!! Los gemelos volvían a estar cansados. Muy cansados. Y la parte trasera de los muslos también (aunque mucho menos). Será verdad lo que decían del reajuste. Pero bueno, como caminar, hay que caminar, poco a poco el dolor se pasa. Sea como sea, vale la pena.

    Ah, por cierto, que no me acordaba ya: la rodilla seguía sin doler nada.

    El mismo sábado por la noche tuve una cena en casa con unos amigos, uno de los cuales, también corre. Has de explicarme eso de correr descalzo –me dijo.

    Y lo intenté. Pero no sé si caló. De momento, él si se ha infiltrado acido hialurónico, así que inevitablemente, en un plazo razonable de tiempo le volverán los dolores. Puede que entonces, lo veamos por aquí. Yo, por mi parte, intentaré que no llegue a dolerle para tener un converso más. Porque realmente creo que es algo que hay que compartir.

    Seguiré contando mis experiencias por si queréis leerlas.

    Por cierto, os dejo la publi de mis últimas zapatillas. Las que NO me dejaban correr. Lo que llevan las nuevas, las Merrell, se reduce a: Entresuela de 4 mm de EVA moldeada ligeramente acolchada. Suela 0-drop. Placa de absorción de impactos de 1mm. Suela Vibram® Trail Glove de goma TC-1. Es decir, plantilla de espuma y suela de goma.
    NIKE LUNARGLIDE+ 2 <>

    Ya que debia la cronica desde hace tiempo, me ha dado tiempo para salir mas veces, asi que actualizo la cronica (y os doy un poco mas el peñazo):

    Aprovechando mis horarios de locos, he salido a correr por tercera vez. Ha sido un ratillo a mediodía, poca distancia estos primeros días. La limitación horaria me cortaba bastante el rollo así que he tirado por Balmes hacia abajo y después Vía Augusta hasta Bonanova y vuelta deshaciendo el camino. He empezado suave, como siempre, prometiéndome a mí mismo no acelerar (un error que no puedo evitar). Al poco tiempo me he dado cuenta que mis pasos ya no eran de bailarina si no que poco a poco se van amoldando al paso “barefoot” y corro de forma más fluida. Una cosa que si que me cuesta es no abrir la zancada. Supongo que repetición tras repetición acabaré acostumbrándome. El caso es que he ido tirando tirando. Tras un año sin correr y que ha hecho solete, he empezado a notar un poco de fatiga. No en las piernas, que estaban fabulosas, en la respiración. Así que llegando al km2, he parado un par de minutos. Al parar si que he notado como los gemelos se agarrotaban de nuevo. Y he oído una vocecilla interior que me decía:

    ’Quítate las Merrell… quítateee laaaaas Meeeeerreeeeell…’ – Queridos amigos… bienvenidos… a la Nave del Misteriooo… Hoy, tenemos con nosotros… a un hombre… que se quitó el calzado… y corrió descalzo… ¿Mito? ¿Realidad? Vamos a conocerlo…

    Así que al final, he cogido las zapatillas con la mano y he hecho los 2km de vuelta corriendo en calcetines. Las sensaciones:
    -Primero he de decir que me he sentido genial. No me ha dolido ni he pisado nada raro porque tu cerebro se pone en modo “vigilante” y ya haces por no pisar. Esquivas instintivamente.
    -Segundo, me he divertido mucho. Parece una chorrada pero te diviertes, es cierto. Debe ser una reminiscencia de cuando eras un chavalín y esperabas el primer despiste de tus padres para ir descalzo.
    –Tercero, los talones no han golpeado el suelo en ningún momento por el “modo vigilante” que he dicho antes. Se “posan suavemente”.
    -Cuarto, la gente miraba a mis manos, acto seguido bajaba la cabeza y después ponían los ojos como platos. “Ande yo descalzo, míreme raro la gente”.
    Al llegar a casa los pies estaban un poco sensibles, pero se ha pasado rápido. Ahora, 8 horas después noto una ligera sensación que no molesta en absoluto. Simplemente es esa sensación que te dice “hola, aquí tienes unos pies” y que normalmente no notas. Supongo que a base de correr se insensibilizarán. Lo que sí es cierto es que, de momento, los soleos y los gemelos duelen. Sobre todo cuando llevo unas horas sentado en mi despacho y empiezo a caminar. Pero al entrar en calor se pasa. He de confesar que hoy, al final, he notado una ligera molestia en la rodilla, pero ya suponía que no sería algo que se pasase en una semana. Lo que es cierto es que no me ha impedido correr y ahora, horas después, no noto nada. Conclusión, correr descalzo me ha permitido volver a correr. Y ya que hacerlo sin calzado, a pelo, en mi caso, no creo que lo haga (por ciudad), es cierto que con los calcetines he corrido genial. Así que combinare las zapatillas con ratos sobre calcetines.

    Segunda actualizacion:

    P.S. El domingo sali descalzo desde casa (6km). El lunes no podia mover las piernas. No podia ni caminar. Pero bueno, esas agujetas no pasan de ser una mera anecdota.

    ¡Y ya!

    • Oscar Roig

      2 marzo, 2012 a las 11:51

      jajaj, genial crónica. poco a poco. yo no he estado exento de lesiones, supongo que debidas al querer subir distancias demasiado rápido. Sobretodo en los soleos así que con calma, que esto vicia. xD

      yo por barcelona descalzo no me atrevo (tampoco entreno casi nunca, todo lo que hago es carretera de les aigües) pero como vivo en vallvidrera descalzo hago la subida hasta el tibidabo, por el lateral de la carretera. no hay nadie y solo encuentras ramitas de árboles. esta muy bien asfaltado. así no hay gente que mire, que me da corte, mas que ir con las fivefingers xD

  4. David Lampón

    2 marzo, 2012 a las 9:38

    Fantástica redacción. Al leer sobre tu lesión me ha emocionado ver como has podido encontrar una solución en el barefoot/minimalismo. A estas alturas ya no creo que sea casualidad.

    También decir me parece injusto que semejante crónica esté en un comentario. No esperaba semejante alarde, mal gestionado por mi parte. Si te parece lo hablamos, le cambiamos un poco la forma, le añadimos unas fotos y le otorgamos la importancia que merece como artículo en “experiencias” porque creo que puede ser muy beneficioso para la comunidad leer tu vivencia.

    Enhorabuena.

  5. Miquel Caliu

    2 marzo, 2012 a las 16:19

    Enhorabuena a los tres:
    A Ricardo por el tiempazo, a David por acabar a pesar de que la cosa se puso muy cuesta arriba, a Oscar por haberse divertido tanto en una carrera. Por cierto, Oscar, a ver si te animas al “barefoot total” como dices al final de tu crónica. Yo estoy a punto de hacerlo en la próxima MM Ciutat de Palma.
    Salut

  6. Ángel Bolaño

    3 marzo, 2012 a las 9:46

    Gran trabajo e interesante el post.

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