Cuando empiezas a tomarte en serio la posibilidad de correr descalzo y te aproximas al tema ya bien sea usando calzado minimalista, realizando ejercicios de acondicionamiento muscular o directamente saliendo a practicarlo, vives situaciones nuevas y percibes sensaciones diferentes que no siempre surgen ni llegan desde los pies.
Hay que contextualizar que el hecho de tener la voluntad de despertar los pies implica cierto grado de soledad, reflexión y aprendizaje. Soledad porque es un ejercicio de redescubrimientoy reeducación personal que nadie puede hacer por ti y que, por suerte o por desgracia, funciona en gran medida por sensaciones. Aprendizaje porque es una técnica que hemos descuidado y olvidado hasta el punto de sólo recordarla por nuestra herencia genética. Y reflexión porque por mucho que lees y teorizas sobre ello tienes que asimilarlo y adaptarlo en base a tu propia condición física, a tu experiencia y a tu cuerpo.
Hace unos días Jason de The Running Barefoot redactó un artículo titulado Algunas verdades tabú sobre correr descalzo (Some Taboo Truths About Barefoot Running). Me sentí muy identificado con algunas de ellas así que las juntaré con otras experiencias propias y sin ningún orden en particular. Además no están todas las que son y voluntariamente he dejado temas y aspectos sin comentar para hacer de este artículo nuestro paño de lágrimas grupal. Entre vuestras aportaciones y las que yo planteo aquí podemos hacer una pequeña cosecha y comentar todas aquellas cosas que parecen no estar del todo claras o correctas cuando nos planteamos o nos ponemos a correr descalzos. Dicho esto, empecemos:
- Las plantas de los pies son zonas muy sensibles. En efecto, se estima que las plantasde los pies tienen tantas terminaciones nerviosas como los genitales, los labios o la piel de la cara. Esta es la base de la reflexología podal cuya justificación es perfectamente científica. Preparaos para un inacabable fluir de nuevas transmisiones nerviosas entre los pies y la cabeza. Mucha información que el cerebro tiene que aprender a procesar poco a poco. Es imprescindible que esta adaptación sea paulatina por lo que deberéis hacer acopio de paciencia.
- Los pies no duelen tanto como parece. Las primeras salidas son para escarmentar. Aun cuando sólo caminamos descalzos, pisar una piedra con alguna arista nos puede hacer ver las estrellas. Cada zancada, cada impacto y cada roca sirven para readaptar un poco más nuestra forma de movernos. Las primeras sensaciones punzantes, el dolor en los metatarsos y la abrasión son captados por una zona del cuerpo que ha pasado prácticamente toda su existencia acolchada y sobreprotegida, vetada a las sensaciones recibidas desde el suelo y privada de responder naturalmente a las mismas. Por suerte, en pocos días los pies aprenden a dejar de quejarse por todo.
- El dolor es mi pastor, a nada le temo. Dejando de lado los pies, en el resto del cuerpo la situación es diferente ya que está más adaptado y comprende mejor cuando aparece dolor de verdad. Estoy pensando sobre todo en las tres articulaciones del tren inferior: tobillo, rodilla y cadera. Si duele no hay que aguantar sino corregir. Si algo te duele es porque estás haciendo algo mal y tu cuerpo mediante esa perfeccionada respuesta sensorial llamada dolor te está diciendo que cambies lo que haces así que no seas cabezón.
- Es difícil escuchar al cuerpo. Hay una palabra inventada para ello: propriocepción. Tirando de diccionario: es el sentido que informa al organismo de la posición de los músculos, es la capacidad de sentir la posición relativa de partes corporales contiguas. Y esto es misión de cada uno de los músculos y sobretodo del cerebro. En general para el día a día nos basta y nos sobra con el nivel que hemos adquirido pero en condiciones novedosas y sin adaptación previa (como es el caso de correr descalzo) es fácil darse cuenta que quizás también hemos perdido esta capacidad en un grado alto. Lo que podemos percibir como espalda recta puede no tener nada que ver con la realidad. Poner la espalda recta por sensaciones y comprobar el resultado ante el espejo es algo que puede sorprendernos. ¿O acaso nos atrevemos a hacer una voltereta y asegurar que no nos damos con la rodilla en la cara?
- La obsesión con la técnica. Sabes que no has de entrar con el talón. Sabes que has detener la espalda recta pero relajada. Sabes que has de llevar la mirada al frente. Sabes que debes flexionar el cuerpo y sentirlo como un muelle. Sabes toda la teoría e intentas ponerla en práctica pero es muy difícil y no llegas a todo a la vez. No somos excesivamente conscientes de nuestro propio cuerpo y de su posición relativa en el espacio. Ejecutar todos los consejos técnicos y encima mantener el cuerpo relajado y que todo fluya de modo natural es un auténtico desafío.

- El pie se abre. No como una flor cuando llega la primavera pero casi. En los zapatos tradicionales la punta hace que se compriman los dedos hacia el teórico eje longitudinal del pie a partir del punto donde se encuentran el metatarso con lo que sería el equivalente a la falange en el pie. Es una posición frágil del pie que puede que sea la causa de muchos problemas y lesiones. La tendencia natural del pie es abrirse para abarcar más superficie: los dedos se separan y ganan en fuerza mejorando su postura relativa.
- Es imposible sentirse cómodo con zapatillas tradicionales. Una vez empieza la adaptación y ésta es asumida y aceptada por el cuerpo no hay vuelta atrás. Con calzado tradicional los dedos quedan coartados en su movimiento, el talón elevado 3 ó 4 centímetros y calcetín y zapatilla acumulan calor y friccionan entre ellos. De repente otra vez ciego, sordo y mudo de los pies. Piden y buscan sensaciones pero no las encuentran. En mi caso el mal menor ha sido coger zapatillas un número más grande para que los dedos puedan tener cierto juego. O decides dar el cambio de manera definitiva o te resignas a actuar en contra de lo que te resulta más natural y agradable.
- La calle es un campo de minas. Hay que concentrarse en esa línea imaginaria del camino que está a unos 50 metros delante de ti y poder mantener la cabeza totalmente recta. Nuestra configuración craneal nos otorga una visión estereoscópica pero deberemos tener también visión periférica y adelantarnos mucho a los obstáculos de la calle porque si bien es cierto que están ahí para ayudarnos a despertar nuestros pies también es cierto que si podemos evitarlos mejor que mejor.
- Se acabó el correr con música. Es imposible ir centrado en poner un pie delante de otro, equilibrar perfectamente el peso, pulir la técnica zancada a zancada, no bajar la mirada, sentir la posición y el fluir del cuerpo y además de todo esto escuchar música. Bueno, es posible que puedas llevar música pero muy difícil que puedas concentrarte en ella y mucho menos aun en el papeleo y los marrones de la oficina. Esto es algo bueno o algo malo en función de a quien se lo preguntes. Correr descalzo requiere toda tu atención.
- A pesar de la edad aún hay cosas que dan vergüenza. Y es que ir con las zapatillas minimalistas de dedos da un poco de apuro porque son muy diferentes y la gente se fija pero ir descalzo es una invitación a ser tachado de muchas cosas. Es algo contra lo que habrá que luchar o bien ignorar. Se puede intentar hacer algo de pedagogía para que al menos no se ponga en tela de juicio nuestro estado mental o bien se pueden obviar todos los comentarios y miradas. Cierto es que, como en todo, cuantas más veces se hace y cuanta más gente lo practica menos sensación de rareza tiene uno. De momento somos pocos pero no tengo duda de que en breve seremos muchos más.
Vistos los problemas y novedades a los que hay que hacer frente al comenzar a correr de pies a cabeza os cito para el próximo artículo donde ya pondremos los pies en el suelo y empezaremos a movernos y a hacer: Mis primeros kilómetros descalzo.














Ramon Anglada
2 agosto, 2011 a las 18:36
Totalmente de acuerdo. A ver todo se reduce en disfrutar corriendo, si nos obsesionamos con la tecnica…malo, hay que relajar el cuerpo y sólo correr.
Olvidaos de parques y asfalto, correr por entornos rurales, si es el monte ya es la o.tia y descubrireis (sentireis) el suelo que pisais, si esta caliente, si esta humedo, si pisamos hojarasca, raices, piedras pequeñas, redondas, planas, con canto, si subis, si bajais por un camino trialero lleno de piedras,…
Y sí, fuera música, eduquemos también los oidos,…correr se puede convertir en una explosión de sensaciones y lo mejor de lo mejor,…es que es gratis, ni cuotas de gimnasio, ni horarios,…solo, con compañia, con sol, lluvia, viento, niebla,…
Ah y no vendo nada.
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 9:49
Exacto Ramon,
“Correr bien” no deja de ser en sí mismo un medio y no un fin. El auténtico propósito de mejorar la técnica pasa por disfrutar de la actividad de correr que muchos hemos llegado a dejar de lado por ser algo doloroso y traumático.
Si correr se convierte en algo natural y divertido, que acelera nuestro ritmo cardíaco y la respiración, que nos hace sudar, que nos permite disfrutar de la naturaleza, que nos obliga a concentrarnos en lo que nos rodea, que nos hace olvidarnos del pasado y el futuro y lo único que cuenta es el ahora en la forma del próximo paso creo que habremos recuperado algo que nos es natural y propio por nuestra herencia animal y que en mayor o menor medida todos extrañamos y necesitamos.
Ver, escuchar, oler y en definitiva sentir. Mucho de esto falta en la sociedad moderna y en el ritmo vital en el que estamos inmersos. Si sólo pudiéramos dedicarnos un par de horas diarias para recuperar algo de eso sería sensacional y correr, según yo lo veo, puede ser esa herramienta y mecanismo para reequilibrarnos interiormente.
Gracias por pasarte Ramon
Jordi
2 agosto, 2011 a las 20:28
Aprovechando que ya casi no tengo molestias en los pies, esta tarde he decidido trotar descalzo por primera vez unos pocos metros. Antes de empezar estaba bastante obsesionado con el tema de la postura, la pisada, la cadencia, etc. Pero una vez que me he puesto a ello, me he dado cuenta de que es mucho más fácil: simplemente escuchar tu propio cuerpo.
Al correr esos escasos 50 metros me he dado cuenta de que tenía tendencia a adelantar ligeramente el tronco , por lo que pisaba sin darme cuenta con los dedos. Y claro con el calzado normal eso pasa desapercibido, pero al no tener amortiguación artificial era un suplicio. Corregí mi postura y casi como por arte de magia empecé a pisar de metatarso y fue fenomenal, aunque notaba cierta tirantez en los gemelos y el tendón de aquiles.
Después me aventuré por un camino rural y la diferencia que noté respecto a unos dias antes fue brutal: las piedrecillas del camino pasaron de ser un suplicio a producir una sensación casi agradable, jeje
En fin, habrá que seguir avanzando poco a poco, pero esto
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 9:57
Hola Jordi,
Aplaudo tu atrevimiento. Ese primer momento de “espero que no me vea nadie” en el que te preguntas lo realmente cuerdo que estás por sacarte las zapatillas y empezar a trotar es completamente mágico. En el imaginario colectivo está enraizada la idea de que al hacerlo sufriremos dolores y calamidades y sin embargo ya llevas corridos 20 metros y te sientes fantástico. Quiero más, más! Ya no hay vuelta atrás =)
Lo que comentas de los gemelos y el tendón es muy normal así que no te inquiete. Es básicamente el motivo por el que siempre recomiendo paciencia y un avance paulatino. Hay músculos adormecidos que deben despertar y no va a ser excesivamente rápido. Forzar más de la cuenta sólo puede provocarte dolor y perder esa ilusión que ahora tienes así que, ante todo, mucha prudencia y ante la duda mejor parar y seguir mañana.
Espero seguir leyendo tu evolución y si en algún momento pierdes confianza o se te presentan dudas pásate y las comentamos entre todos que lo que hoy sirve para uno, sin duda, mañana ayudará a otro.
Bienvenido a la tribu. Un saludo.
Jordi
7 agosto, 2011 a las 13:51
Es cierto que al principio al ir descalzo sientes algo de dolor/sufirimiento, pero cuando empecé a correr hará ahora un año también suponía para mí un suplicio correr más de 500 metros calzado y sin embargo de cara al año que viene y estoy planteándome una prueba de montaña de 63 km…
La verdad es que un par de días después de la experiencia que comentaba decidí aumentar la distancia a 1’5 km descalzo, la mitad del recorrido en monte. El último tramo, unos 300 metros de bajada repletos de piedrecillas me resultó sorpendente, por el gran agarre y estabilidad que tenía, mejor incluso que con zapatillas de trail. Aunque eso sí, al día siguiente tenía los gemelos como si hubiera hecho 30 km.
Por último, quería comentarte que he estado pensado en comprarme las newfeel Many del Decathlon, esas que valen 10 euros, mientras voy ahorrando para unas buenas zapas minimalistas (más que nada para tener algo de protección en las plantas de los pies contra posibles cortes y demás), ¿sabes si son cómodas, teniendo en cuenta que calzo un 44 pero tengo un pie bastante delgado?
David Lampón
8 agosto, 2011 a las 7:39
Hola Jordi,
En mi caso mi pie creo que también es bastante estrecho y las zapatillas NewFeel ahora mismo no las cambio por nada. Yo suelo usar un 41 en zapatos normales (medio número arriba o abajo). Hace 6 meses me hubiera cogido por sensaciones un 40 pero cuando las fui a probar no me permitía mover los dedos ni abrirlos lo suficiente para sentirme cómodo al pisar. El 41 me iba algo largo pero sin embargo la sensación de libertad y protección con este tamaño es buena. Llevo 10 días con ellas y no son un guante ni mucho menos pero como te decía no las cambio para el día a día por nada.
Cuando vayas a probarlas recuerda darle prioridad a la libertad de movimiento de los dedos y, en segundo lugar, que no te vayan excesivamente largas o la relajación del tren inferior se perdería al tener que hacer equilibrios para mantener la zapatilla en su sitio.
Nos cuentas qué tal te sientan a ver si puedo seguirlas recomendando de forma general. Un saludo!
Jordi
2 agosto, 2011 a las 20:34
vaya, me salió cortado el final.
Solo quería decir que todo este asunto está resultando más adictivo y agradable de lo que pensaba!
Nacho
2 agosto, 2011 a las 22:21
Muy interesante tu experiencia. Vamos a ver como evoluciona y si no aparecen lesiones con el tiempo, me lo tomaré más en serio. Me ha encantado el libro que ha liado esta historía pero el mensaje q más me ha llegado no es precisamente el de correr descalzo, sino el porqué de nuestra necesidad de correr y de cómo quizás correr nos hizo humanos y nos hace más humanos…. a algunos, sobretodo cuando lo hacemos por camaredía y no por competición.
Por último, no soy yo quién, pues suelo aporrear la ortografía y la gramática de esta lengua nuestra pero…. ya va siendo hora de que usemos correctamente la preposición “contra”. No se puede usar esta preposición en: “contra más veces se hace y contra más gente” porque como explica la RAE, contra es una preposicón que denota la oposición y contrariedad de una cosa con otra. Por lo tanto en frases como ésta se debería usar la preposición “cuanto” que denota cantidad cuanto más va unida al adverbio más.
Un saludo y disculpas por el tostón.
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 10:10
Hola Nacho,
Ningún tostón. Debo reconocer con algo de vergüenza que podría haber repasado el artículo 100 veces más y no haber dado con el error que comentas. Hasta que no lo lo has dicho no he caído en el mal uso del “contra” a nivel semántico. Es algo que seguro me explicaron y aprendí en su momento pero que, con el tiempo y el mal uso prolongado, he acabado por aporrear el diccionario. Lamento el error.
Estoy de acuerdo contigo en lo referente al mensaje de “Born to run” y creo que es, en gran medida, lo que activa nuestro chip de corredor. Aunque no acabemos de saber por qué, es algo que encaja y tiene sentido a un nivel por debajo a la reflexión mucho más instintivo, físico y animal.
No quisiera extenderme demasiado en el comentario porque tengo preparado un artículo sobre nuestra evolución como animales corredores siguiendo muy de cerca la linea que propone el libro de McDougall en el que tengo puesto mucho cariño. Creo que todo esto sirve para cargarnos de argumentos y darle sentido al hecho de repensar sobre nuestra capacidad y predisposición para correr y, a la larga, qué ponernos en los pies.
Si acabas animándote no dudes en contarnos tus sensaciones. Un saludo.
Luis Vaquer
2 agosto, 2011 a las 22:28
Para corredores Pronadores como es mi caso, tambien está indicado? Puede agrabar el problema al no tener la corrección de unas zapatillas para pronador?
Gracias por el artículo!!
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 10:30
Hola Luis,
Yo soy pronador: un 5% en la pierda izquierda y un 8% en la derecha. Eso decía el estudio que me hicieron cuando fui a comprar las zapatillas para empezar de nuevo a correr. Así que en gran medida creo que puedo comentar mi experiencia y que en ella te veas reflejado.
Cuando te dicen que eres pronador por primera vez tienes la sensación de que tienes algo malo, algo que hay que corregir como si se tratara de una enfermedad o una tara. En realidad pronar es el movimiento natural del pie, es el mecanismo que tiene para amortiguar el peso corporal. El problema es que algunos pronamos más de la cuenta y diferente en cada una de las piernas.
Como bien habrás experimentado la asimetría al correr no es excesivamente buena ya que provoca dolores reflejos generados desde esa primera zona en la que impacta el pie. Al final todo ello acaba derivando en sensaciones diferentes en el lado derecho e izquierdo del cuerpo desde el pie hasta el hombro. Un apoyo diferente de cada pie puede provocar una flexión de la rodilla diferente que puede suponer una rotación desigual de la cadera, cargando en diferente grado la zona lumbar, prolongándose por el tronco hasta el hombro con un avance diferencial de los brazos al correr. Así explicado no sé si suena muy terrible pero pensar que eso lo podemos hacer unas 5000-10000 veces por sesión y tener la intención de hacer unas 150 sesiones al año son una serie de impactos repetitivos de baja intensidad que pueden acabar haciendo polvo las articulaciones.
Esta es una pequeña reflexión que quería hacerte previamente a la respuesta que te daré ahora y que tiene por conclusión que el hecho de pronar no es malo en sí mismo (al menos dentro de unos límites) sino que lo malo es repetir un movimiento pronunciadamente asimétrico.
Yo, que siempre recomiendo paciencia con el barefoot, he cometido el error que pido que no se haga: correr demasiado, demasiado pronto. Un día me encontré suficientemente bien como para hacer una tirada larga (5km descalzo). No presté excesiva atención a la técnica e intenté sólo relajarme y bajar la postura. Debido a mi pronación y asimetría el pie izquierdo presentó un impacto uniforme mientras que el derecho empezó a dolerme en el exterior del quinto metatarso (el más exterior). Esto se debe a que cuando piso, prono y el pie no cae totalmente plano para repartir el peso y el peso recae sobre ese huesecillo de manera ligeramente rotada. Aun hoy tengo algo de dolor en esa zona pero, aun que parezca raro, no es malo que me pasara eso. El dolor es esa zona me alertó de que algo iba mal, bajé el ritmo, repensé mi postura e intenté ser más simétrico. El dolor se suavizó por lo que supe que estaba haciéndolo mejor. De haber llevado zapatillas no habría sido capaz ni de localizarlo ni, por supuesto, de corregirlo.
Respuesta rápida a tu pregunta: sí, lo recomiendo para pronadores y para todo el mundo, especialmente para todos aquellos que sufran dolor al correr. Si con zapatillas sufrimos dolor o molestias (ampollas) quizás llegó el momento de probar algo diferente. En cualquier caso y sobretodo prudencia y paciencia.
Espero haber arrojado algo de luz sobre lo que preguntabas Luis. A ver si pronto leo que te has animado a probarlo. Un saludo =)
Juan
2 agosto, 2011 a las 23:22
Muy interesante…seguiré el post.
Saludos.
furamuros
3 agosto, 2011 a las 0:36
Que grande David:
Con ganas de que llegue el siguiente articulo,con ganas de incarle los ojos al libro nacidos para correr,con ganas que llegue el dia de entreno de carrera para correr descalzo,con ganas de poder llegar a casa y descalzarme y que mis pies se liberen, y con unas ganas locas que llegue mi cumple para ver si caen la 5 fingers.jeje.
Gracias David por volverme a dar ese empujon para volver a coger la carrera a pie con las ansias que me saco la maldita fascitis,GRACIAS.
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 10:35
Qué energía, Furamuros!
Parece magia que a día de hoy y después de muchos meses de sufrimiento podamos volver a pensar en salir a correr y no sólo hacer ejercicio sino disfrutarlo de forma bárbara. Quien iba a decir que el mejor remedio para tu lesión era un pie desnudo.
Hasta que no llegue tu cumpleaños las NewFeel son una excelente opción siempre que te dejen espacio para que los dedos no vayan apretados unos contra otros. Si eres de horma normal o estrecha como yo no lo dudes.
Gracias por compartir tu experiencia. Me resulta muy reconfortante ver que en algo te he ayudado. Un saludo!
Raul
3 agosto, 2011 a las 10:10
Buenas David,
Muy buenos los artículos, desde que los escribiste no he dejado de mirar por la web, y lo importante que es para nuestra salud, nome lo imaginaba, como tampoco me imaginaba cuanta gente hay enganchada a esto.
Me está interesando y siento mucha curiosidad en todo este tema, pero como tu bien dices, hay que hacerlo progresivamente, sin prisas ya que de lo contrario podríamos lesionarnos.
Vengo del ciclismo y llevo corriendo hace unos años pero siempre con calzado con talon, normalmente asics, nike,etc.
Que calzado me recomiendas para hacer una buena transición del calzado normal al minimalista?
Me compré unas newfeel para probar, y os puedo decir que la técnica mejora la ostia pero al no estar acostumbrado pillé bastantes agujetas en los soleos; cuestión de tiempo. Corrí descalzo unos metros y al no estar acostumbrado me salió alguna ampolla pero sin más, y me quedé con las ganas de hacer más, pero mejor es no pasarse y dejarse llevar por las ganas!
Me recomendarón las nike free 3.0 para empezar con calzado minimalista y hacer la progresión, tu que opinas? o me recomedarías otras?
Gracias por darnos toda esta información!
SALUDOS!!
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 10:52
Hola Raul,
Las NewFeel las he estado probando estos días y son una magnífica opción. Son mucho más baratas que las opciones minimalistas de alta gama y son excelentes para iniciarse. Cuando ya tengas el pie más fuerte y quieras “algo más” tendrás formado mucho más criterio para elegir un modelo concreto. Las VFF me encajan mejor que las NewFeel por el tema de los dedos pero a día de hoy no creo que compense la diferencia de precio y mucho menos al empezar. Mi consejo es que sigas con las NewFeel y más adelante, cuando madure un poco el tema en España, a ver si más tiendas se animan a traerlas y pruebas diferentes modelos hasta encontrar el que mejor te vaya.
Sobre las Nike Free… Te doy mi opinión que es un poco extrema en este sentido y reconozco que no es un criterio objetivo. Yo me siento estafado por las grandes compañías. Nos han vendido a precio de oro una tecnología que, al menos en mi caso, no tengo claro si me ha hecho más mal que bien. Si coger unas NewFeel de 10€ y le aplicas toda la tecnología de una gran marca tienes un producto que multiplica por 10 su precio (como poco) con una serie de añadidos que en realidad, por lo visto hasta ahora, no nos ayudan en nada. Debo decir que es un modelo estéticamente muy guapo y que lamentablemente no he probado pero viendo este vídeo creo que sigue habiendo un exceso de amortiguación:
http://vimeo.com/7976120
Según yo lo veo, las grandes marcas quieren tomar esta nueva tendencia y hacer de ella otro producto: “zapatillas minimalistas de transición”, “barefoot shoes”. Vamos a ver: o son zapatillas o no lo son pero que no nos vengan con milongas. Yo siento un rechazo a esta tendencia de convertir en producto el minimalismo y un espíritu retributivo en este sentido ya que no podemos hablar de buscar una zapatilla con la menor carga tecnológica posible para permitir al pie el movimiento libre y su propia corrección y obtener luego un producto de 80-100€.
Tengo muchas dudas sobre las Nike Free Raul y ninguna duda y total certeza sobre las NewFeel. Es mi consejo y una opinión súper personal y completamente subjetiva. No quiero provocar una guerra contra las grandes marcas pero, desde luego, esa dejó de ser mi opción.
Mucho ánimo y vuelve a contarnos tu evolución. Un saludo!
Tino
4 agosto, 2011 a las 7:33
Me gusta mucho el comentario de la musica…yo nunca he sido de llevar musica corriendo, un amigo decia q el q lleva muscia corriendo es q no le gsuta correr. No acabo de compratir su opinion, yo le decia q el q lleva musica corriendo es que ademas de correr, le gusta la musica, pero es cierto que corriendo con zapatillas minimalsitas (five fingers en mi caso), el oido se convierte en un sensor que posee mucha mas informacion que en el caso de zapatillas tradicionales. Lo notas desde el primer momento q te subes a una cinta de correr, que al apoyar con la parte delantera del pie es como si estuvieras dando palmadas con un trozo de goma en la cinta de correr.
Al fin y al cabo, escuchar a tu cuerpo en el mas literal sentido de la palabra.
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 10:55
Y ya puestos a presentar un nuevo enfoque que mejor banda sonora que un corazón a 170 pulsaciones, una pisada de 185 pasos por minuto, una inspiración de 3 segundos y una expiración de 5. Somos orquestas andantes! Es un sonido que no cansa =)
Un saludo Tino. Gracias por pasarte.
Albert
7 agosto, 2011 a las 11:32
Grandes sensaciones, si señor!
Gustavo
7 agosto, 2011 a las 4:24
Interesante, pero es cierto que con el tiempo todo se minimiza y a medida que vas acumulando kilómetros bien ejecutados (prestando atención a todos los puntos esenciales de la técnica), el cuerpo acaba por automatizarlo todo; la propiocepción se convierte en el pan de cada día en el entrenamiento y la cosa fluye de verdad. Sin duda, creo que lo más importante de todo es armarse de paciencia; con eso y un poco de atención, ya se tiene terreno ganado.
Salud!
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 11:00
Como bien dices la paciencia y el desarrollo de la propriocepción son los dos parámetros básicos sobre los que fundamentar nuestra transición. Por pocos metros que se hagan si se hacen bien el fruto de nuestro trabajo se verá recompensando. Si nos planteamos el cambio a minimalismo/barefoot como una rehabilitación más que como una adaptación de nuestros registros con calzado tradicional seguro que seremos mucho más comprensivos y pacientes con nuestros pies.
También hay algo de positivo en desarrollar paciencia con nuestro cuerpo: parece que hoy día todo debe ser rápido y estar para ya. Aprender a perseverar y a esforzarse de manera prolongada para conseguir un propósito es un valor humano que posiblemente se esté perdiendo en nuestra sociedad moderna y que vale la pena recuperar.
Gracias por tu aportación Gustavo. Un saludo.
Melmak
7 agosto, 2011 a las 10:45
Ya q empezamosma ser más tribu podríamos hacer en BFR alguna carrera popular. Al ir guntos no nos sentiriamos un bicho tan raro.
Melmak
7 agosto, 2011 a las 10:47
Quería decir juntos.
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 11:22
Desde myBC es una posibilidad que estamos barajando seriamente pero quizás esperaremos a que haya una masa crítica un poco mayor porque ahora mismo estamos muy dispersos a nivel geográfico. Una de mis mayores ilusiones que seamos capaces en organizar algo de este estilo:
http://vimeo.com/16326603
Como siempre paciencia y poco a poco pero seguro que todo acabará llegando =)
Melmak
7 agosto, 2011 a las 16:02
Oido cocina y a la espera. Aunque eso sobrepasa a lo q me refería, yo deciía ir a una carrera popular cualquiera, reunirnos unos pocos frikis y hacer la carrera descalzos… De esa manera seguro q se nos apunta más de uno.
Por si las moscas, yo soy de Barcelona (desplazarme a otros puntos de Cataluña no es problema) y si alguien se anima q me lo diga q me apunto a espera del super proyecto de David.
David Lampón
7 agosto, 2011 a las 21:51
En cuanto formalicemos el tema y surja la iniciativa cuento contigo. Fichado =)
Albert Robles
10 agosto, 2011 a las 22:04
Muy buenas señor Lampón, después de leerte me gustaría hacerte una pregunta, ¿la carga en sóleo y gemelo al intentar hacer la transición a correr minimalista a que es debido? Es normal o algo se está haciendo mal?
David Lampón
11 agosto, 2011 a las 0:00
Hola Sr. Robles,
En un caso general el dolor en la musculatura de la parte baja de la pierna es normal puesto que recupera su función aletargada durante muchos años. En mi experiencia personal puedo decirte que el tobillo se fortalece, el pie se abre y el gemelo crece. A pesar de ser una parte que trabaja relajada el impacto de cada zancada queda amortiguado y estabilizado por esos músculos demasiado pequeños para sacar fuerza de ellos pero suficientemente grandes para esas funciones de equilibrio.
Gemelo, sóleo y tendón de aquiles pueden molestar pero no doler. A mí me cuesta identificarlas pero existe una diferencia grande entre molestia y dolor al menos a nivel conceptual. Todo puede molestar pero nada debe doler. Si molesta o se carga puede ser porque no tenemos el suficiente fondo físico o bien porque nos estamos exigiendo demasiado de primeras. Si duele sobretodo si es una articulación o tendón es que algo estamos haciendo mal..
Esto en un caso normal. En tu caso en el que eres un contrastado corredor diría que es posible además de lo que comento antes de que arrastres algún vicio de la técnica habitual de carrera. Suele ser más fácil adaptarse para la gente con menos experiencia precisamente por eso: porque acumulan menos vicios. Si eres capaz de diferenciar entre molestia y dolor discrimina tu mismo: si es molestia contrólala pero puedes seguir, si es dolor rectifica o para.
No tenemos prisa, es una rehabilitación de una zona infrautilizada y requiere de tiempo y una paulatina progresión. Si no ha cambiado tu biotipo eres bastante ligero así que no deberías sufrir en exceso de rodillas que creo recordar que es la zona que más problemas te daba. Si por ahí no sientes nada, adelante, vamos por el buen camino =)
Hoy me he hecho un entrenamiento de 10km sin cardiometro ni nada, sólo las NewFeel y unos calcetines y ha sido el mejor que he hecho en un año sin duda: las mejores sensaciones y el pálpito de que podría haber corrido todo lo que hubiera querido. El ritmo no era muy alto pero el disfrute fue total. Si aquel modelo que te compraste no te convence prueba con éste que te digo, si se adapta a tu horma creo que es muy buena compra.
Gracias por comentar Albert. Espero ansioso leer tus progresos. Cualquier día nos cruzamos descalzo por ahí =)
Claudi
14 septiembre, 2011 a las 0:33
Yo estoy corriendo ahora con las del Decathlon de 10 €. Las tenia desde el año pasado y ahora me he comprado un segundo par. La suela de las primeras está totalmente gastada y realmente es casi como ir descalzo, hasta por el dolor que siento al pisar cualquier cosa puntiaguda.
Tengo el pie ancho por lo que no son ideales para mi pero aun así me van muy bien para correr hasta una hora seguida sin demasiados problemas, de hecho, mi pie ha empujado la tela y ha hecho dos agujeros por los que se asuman un poco mis dedos pequeñines. Las uso sin plantilla y con calcetines de dedos o sin calcetines.
Alguien se apunta a córrer descalzo por BCN? Quizá en compañía da menos vergüenza!
David Lampón
14 septiembre, 2011 a las 10:30
Hola Claudi,
Es el dedo pequeño el que te asoma por la zapatilla? En mi caso el dedo gordo es el único que empuja contra la tela y es algo que no tengo claro que deba pasar ya que es signo de que el pie se desplaza una vez en el suelo o bien al impactar con el suelo necesita frenarse horizontalmente con algo. Me sorprende un poco, quizás porque mi pie es bastante estrecho y no lo he sufrido en primera persona. Notas alguna molestia derivada del impacto repetido con la parte delantera de la zapatilla?
Lo de salir a correr descalzos de forma grupal está en proceso de gestación. Si no lo has hecho ya te diría que te registraras en la red social y te apuntaras al grupo “barefoot tribe” a ver si podemos empezar a mover el tema.
Un saludo!
Claudi Cisneros Camps
14 septiembre, 2011 a las 20:35
La verdad es que corro de 30 a 60 minutos o a veces un poquitín más si me apetece, y a parte de algunas irritaciones en los pies, debido al desplazamiento que comentas. La verdad creo que es difícil de evitar si la bamba no te va como un guante…
He empezado a correr más porqué antes corría y caminaba para llegar a las sitios pero siempre me apretaba la bamba y no era muy cómodo, también corría para jugar a baloncesto pero siempre con las semibota, lo que no me ayudaba mucho…en casa siempre voy descalzo porqué me molesta el calzado y poco a poco noté que me era más cómodo correr con bambas que supuestamente no eran sino de paseo. Finalmente descubrí todo este movimento y todo cobró más sentido y aquí estoy, buscando gente que comparta todo esto.
No sé que tengo que notar…tampoco sé mucho de lo de correr…yo simplemente corro, llego a un sitio y vuelvo…no tengo tanta experiencia como vosotros!
Como ves me he registrado y estoy en el grupo…¿qué parece si propongo una rutita descalza? ¿Qué día sería mejor? ¿Domingo, quizá? ¿Entre semana?
David Lampón
15 septiembre, 2011 a las 7:23
Hola Claudi,
Me ha gustado tu frase “no sé qué tengo que notar”. Ojalá pudiera decir lo mismo. Que no sepas que tienes que notar es una buena señal entiendo yo porque cuando uno empieza a cuestionarse cómo correr es porque, cuando lo hace, es insatisfactorio por molestias, dolor o porque la experiencia en sí misma no resulta agradable. Seguro que te alejas aunque sea mínimamente de lo que se consideraría la técnica perfecta pero, al final, eso no tiene importancia mientras puedas disfrutar de salir a correr.
Sobre lo de quedar a correr descalzos podemos empezar a moverlo. No sé que dará más vergüenza un corredor descalzo o un grupo de corredores descalzos, seguro que daremos de qué hablar. Yo estoy enfrascado con un compromiso inamovible que tiene fecha límite el hasta el 30 de septiembre. A partir de entonces el día que nos vaya mejor a todos estaré dónde decidamos. Habría que concretar también un lugar relativamente plano y barefoot friendly. Lo propongo en el grupo si te parece y seguimos la discusión en la red social.
Un saludo!
JOSE MARIA HERRADOR
31 octubre, 2011 a las 16:44
Hola a todos, hace 5 meses que decidí cambiar mi forma de correr, harto de lesiones, de tanta tegnologia, de consejos y cambios de zapatillas, buscando la mejor forma de correr sin lesionarme. Ahora despues de este tiempo en cual he paso por varias fases de adaptacion, pies, gemelos, soleo, etc, ahora por fin puedo disfrutar de correr 12 kmts descalzo, sintiendo el suelo, pisando los charcos y disfrutando de todo lo que nuestros pies nos transmiten, Lo “malo”, es que cuanto más corro descalzo menos soporto las zapatillas, aun siendo minimalistas….pero es un mal que me encanta.
Un saludo.
David Lampón
2 noviembre, 2011 a las 14:49
Bienvenido Jose María,
Aquí estamos todos en la misma línea de pensamiento que tú. Correr se ha convertido en otra cosa, algo que implica libertad en todas direcciones y el calzado convencional parece haber quedado relegado al papel de obligación en según qué entornos. Lo que queda claro es que, una vez probado, es muy difícil volver atrás.
Gracias por compartir tu experiencia. Un saludo!
JAMP Mompen Perez
5 noviembre, 2011 a las 21:38
Hola soy un novato en esto del minimalismo en el running. Soy corredor habitual de medias y maratones me gustaría probar lo de correr sin amortiguación incluso descalzo me puedes dar un pequeño orden de como debería hacerlo. Gracais por adelantado
David Lampón
7 noviembre, 2011 a las 11:56
Hola Jamp,
Como está repetido el comentario te lo respondo aquí:
http://www.mybestchallenge.com/blog/planifica-tus-salidas-y-haz-un-calendario-para-seguir-tu-progresion#comments
Un saludo.
inakamona
4 marzo, 2012 a las 7:38
Yo estoy empezando a correr con unas VFF BIKILA, antes usaba unas adidas cushion, porque caía con el talón. El primer día que probéa correr con zapato minimalista, el cambio postural se hizo al instante, de forma intuitiva
Yo corria unos 10km x 4 ó 5 veces a la semana…
Ahora sólo media hora a la semana, porque las agujetas en los gemelos no me dejan hacer más.
Llevo 3 salidas, osea tres semanas, y no siento mejoría en cuanto a las agujetas (sí en las sensaciones corriendo) tengo ganas de que se pase esta transición, y de poder correr a diario… ¿Cuánto pensais que puede llevar?
No pienso volver al calzado tradicional! Ahora no tengo callos, mis deditos están rectos y se ven mejor… No sabía que me dolían los pies, hasta que mi marido me regaló unas VFF. …como cuando apagas el ordenador y te das cuenta del ruido que hacía, pero que antes no notabas XDDDDDD
He reciclado todo mi zapato de tacón, y el no apropiado. QUÉ MALA ES LA MODA CON LAS MUJERES!
Seguiré intentándolo… A mí me da igual que miren mis zapaos pie-de gecko… Algún día me animaré a ir completamente descalza!
Un saludo a tod@s!
David Lampón
5 marzo, 2012 a las 10:00
Hoal Inakamona,
Desde la MM de Granollers que no salía a correr y ayer fui a probarme otra vez con tu consulta en la cabeza. Como siempre en una primera fase hay que adoptar la técnica y ajustar la zancada de las dos piernas para tener una cadencia alta, rápida y eficiente.
En los primeros momentos noté ese típico dolor de gemelos que al cabo de 24-48 horas se convierten en fuertes agujetas. Es el despertar de la musculatura a unas nuevas exigencias pero corremos el riesgo de asumir esto como invariable y quizás cometer errores que enmascaren algo de mala técnica.
Los músculos de la pantorrilla cambian su función cuando cambias la técnica: dejan de ser generadores de potencia a ser estabilizadores. Ello implica que aprendamos a usarlos de este modo.
Ayer me costó 3km y se supone que yo tengo interiorizada esta técnica. Pasé de correr “a bulto” a recordar el hecho de que debo tirar de la pierna con el muslo (femoral y glúteo) y dejar la pierna de rodilla hacia abajo relajada. Me ayuda a veces centrarme en pensar en que estiro del talón de cada una de las piernas para forzar la rotación del tobillo y el movimiento longitudinal redondo del pie en cada paso.
Si eres capaz de liberar la tensión de rodilla hacia abajo, mantener una cadencia alta y la buena postura, está hecho. Te diría que no metas más salidas ni kilómetros si no lo tienes claro pero que, cada vez que salgas, intentes concentrarte en tirar de las piernas con el femoral (como si impulsaran tu cuerpo hacia delante) y que dejes que las articulaciones giren libremente que es su propósito.
Con este slow-motion de Usain puede que te hagas una idea de las sensaciones que debes tener al correr: http://youtu.be/4QrlPmK4B94
Mucho ánimo. Un saludo.
inakamona
5 marzo, 2012 a las 15:08
Muchas gracias por los consejos… Me alegra comprobar que en la última salida, aunque también me dieron muchas agujetas, estoy tardandando menos en recuperarme. Así que espero poder hacer pronto dos salidas en vez de una a la semana.
Siempre he tirado de femoral al correr, la postura creo que la tengo, ya que puedo correr media hora sin ningún dolor (ni tobillos ni rodilla) por ahora son las agujetas lo único negativo que tengo.
Mis pies están netamente más fuertes, y he comprobado que poco a poco tengo movilidad en los dedos, que antes no tenía. Ahora tengo pies prensiles como los monos XDDDDD mola!
Ya os iré contando mi evolución, espero poder hacer unos 10 en alguna carrera de primavera.
Un saludo
Fabi Wan Kenobi
23 marzo, 2012 a las 10:25
Buenas!
Un gusto leerte David! Y los comentarios también.
Pues yo he comenzado a correr ahora tras leer Born To Run. Nunca me gustó correr pero tras la lectura siento que es la mejor forma de meditación que he encontrado.
Hace un tiempo me hice unos huaraches con suela de 6mm pero un agujero me quedó desplazado y el pié se me va de la suela. Ahora quería experimentar y hacerme unos con suela de neumático porque quiero ir a correr por caminos de Collserola y no me veo haciendo 10k descalzo de momento. Actualmente hago unos 2-3k descalzo bajando de la carretera de les aigues hasta casa y como tengo que ir frenando la bajada me han salido ampollas en la parte externa de la almohadilla, a la altura entre 4º y 5º dedo. Sé que las ampollas son señal de que tengo que corregir técnica pero… sigo corriendo con ellas? Espero a que se vayan y me compro las famosas de 10€? Es que está encantando correr y sentir cada pisada que doy… El tema es que no conozco mis límites ni marcas porque nunca he corrido. Aunque ahora le doy al Runtastic y me voy conociendo.
David Lampón
17 abril, 2012 a las 17:47
Hola Fabi Wan,
Disculpa el retraso en contestar. Las ampollas salen por la abrasión de la piel con el terreno. Las capas más externas se frenan en contacto con el terreno mientras que el resto se desplaza sobre ellas generando un movimiento tangencial horizontal entre las capas próximas provocando la separación y la consiguiente ampolla. En bajada es muy normal que te pase porque instintivamente el cuerpo va frenándose. Idealmente los que seguimos la tendencia barefoot minimalista deberíamos dejarnos ir en las bajadas simplemente recogiendo las piernas precisamente para evitar estas molestias.
http://youtu.be/Kr9GMkzdA9I
No es el mejor ejemplo ya que este hombre baja con la cadera muy bloqueada pero el concepto es el de ir bastante a tumba abierta intentando que el impacto del pie contra el suelo dure lo mínimo posible. Cuesta acostumbrarse a la sensación de velocidad y de cierto descontrol pero es el camino a seguir siempre dentro de unos límites. La otra opción pasa por bajar en zig zag pero esto queda reservado para rutas con muchísima pendiente.
Siendo consciente del error de técnica y cómo corregirlo yo te diría que mantuvieras las uaraches. Si es lo que realmente te gusta no lo abandones ya que las ampollas no son un grave problema siempre que seas consciente por qué se producen y cómo evitarlas.
Un saludo.