Comenzamos por el final ya que hubo una frase que me marcó el fin de semana:
“No me gusta la gente que empieza una carrera sin arriesgarse lo más mínimo, bien por ti por que tú lo has intentado.”
Esto me lo dijo Sergio “Mayayo” entre cuscús y brochetas de ternera en la ceremonia de entrega de premios de la IUT, y yo me siento feliz al escucharlo, no solo por el hecho de haberlo intentando, si no por los cientos de imágenes que se me vienen a la cabeza con solo pensar en ello, sin duda ha sido duro, pero también debo decir que ha sido mágico.
No éramos muchos los valientes que se atrevían con la ultra distancia, lo que de alguna manera hacía intuir que detrás de esta prueba iba haber algo más que los 1500 metros de desnivel marcados por la organización como fuerte de la prueba.
Cinco de la mañana
Son las cinco y media de la mañana, el despertador se activa con una de las cuatro alarmas que he puesto para asegurarme que no me quedaría dormido tras haber descansado apenas cinco horas. El viaje de ayer ha sido toda una aventura, he conocido personalmente a JM Barrios, hemos ido a la cena de la pasta y a la charla técnica, después de eso nos hemos ido a la cafetería del hotel a charlar, a conocernos un poco. Desde antes de hacerlo sé que me voy con un buen amigo, son cosas que se intuyen, las de la buena gente que radian ese optimismo y esas ganas por siempre hacer cosas y entregarse a ellas.
Perezosamente estiro el brazo para intentar de un solo golpe dejar tieso ese despertador del diablo, una vez conseguido me incorporo con fuerza ya que no hay demasiado tiempo para preparar las cosas y vestirse, una vez conseguido esto y haber desayunado bien, nos aproximamos a la recepción del hotel, nos falta Jordi Cañellas, ayer tuvo problemas con los vuelos y ha llegado de madrugada, lo compadezco, por que nadar sus 11,6 kilómetros en esas condiciones es más desafío del que podía ser a priori, pero ya todo marcha, ya todos estamos de camino, Eivissa la ciudad de las civilizaciones, la ciudad de las razas, nuestro destino final, nuestro premio particular.
Cada uno tenemos nuestra propia salida, el destino es común para todos, aquí lo que manda es un buen trabajo individual para obtener un buen resultado en equipo, no le doy muchas vueltas, lo que quiero es disfrutar, así que a las nueve horas desde el puerto de Sant Antoni con una espectacularidad al estilo Red Bull y una puntualidad inglesa se da inicio a lo que va ser un impresionante experiencia, una inolvidable aventura.
La carrera
Comenzamos a correr a un ritmo bueno, atravesando paseos, playas y unas espectaculares calas, las cuales son un regalo para los sentidos, nunca antes había experimentado correr tanto tiempo cerca del mar y menos en un lugar tan hermoso y paradisiaco.
Voy en el grupo de cabeza que por momentos comando, no sé si toda la carrera podré aguantar este ritmo, pero ahora voy divirtiéndome, voy cómodo, y sobre todo disfrutando de cada palmo del abrupto terreno que por momentos nos hace bailar con las piernas, para encontrar antes de que lo haga el pie el sitio donde apoyarnos y dar de nuevo impulso a nuestro cuerpo.
La mañana está fresca, lo que favorece que podamos llevar esa alta cadencia, pero antes de llegar al primer avituallamiento en la Cala de Codolar, sé que debo dejar que transcurra la carrera, así que acomodo un poco el ritmo y trato de disfrutar más si cabe de todo ese espectáculo natural que están experimentando todos mis sentidos, el agua azul transparente, que no deja nada escondido de su fondo marino, de sus especies animales ni vegetales, que hace formas y colores , un entorno mágico haciéndonos protagonistas de una aventura casi de documental.
Soy optimista en cuanto a la carrera, me veo con fuerzas y con un ritmo muy bueno, ando jugando con posiciones en las que ni en el mejor de los pronósticos habría pensado, y eso me produce más ilusión si cabe.
Según aumentan los kilómetros y las horas lo hace una incomoda humedad, pero avanzo aun con paso firme hacia el ecuador de la prueba, la cual no está siendo dura por su terreno, si no por todos esos tramos rotos donde incluso a veces te tienes que detener y caminar un poco ya que es imposible correr.
Me voy hidratando constantemente, llevo un par de bidones de medio litro que tengo que estirar de avituallamiento en avituallamiento, tengo que tener cuidado por que es fácil que me quede sin agua y entre estos puntos hay distancias de 16 kilómetros que pueden llegar a ser imposibles de realizar.
Aprovecho el desnivel positivo más fuerte, el que se dirige a Sant Josep para comunicar a Albert como me encuentro, sigo con ilusión pero la realidad es que la humedad está subiendo considerablemente y me está costando cada vez más respirar con comodidad y oxigenar los músculos.
Llego al avituallamiento del kilómetro 32 han sido duros estos últimos dos mil metros, me he deshidratado y he llegado casi asfixiado al punto de control, aún no he ingerido ningún tipo de alimento, así que trato de comer un sándwich pero al primer bocado soy consciente de que va a ser imposible, como dos regalices, lleno mis bidones y me voy tras haber sido adelantado por unos cuantos atletas.
Creo que mi carrera va a ser más dura aún si cabe, sigo corriendo, sigo luchando, aunque claro está que las fuerzas se van mermando lo que me lleva a la confusión en algunos sitios en los que me pierdo y con ellos pierdo el tiempo y las posiciones, pero aunque no lo esté pasando como tenía planeado, aunque esté sufriendo más de la cuenta, sigo sintiéndome afortunado y tremendamente feliz e ilusionado de seguir ahí dándolo todo, como siempre tengo algo muy claro y es que no me voy a rendir jamás.
Con la carrera avanza la humedad, con ella sus consecuencias lo que hace que alterne el trote con un ágil caminar, aprovecho el descenso que va hacía Sa Caleta para coger aliento, para respirar de nuevo, es un descenso muy roto donde apenas se puede correr con habilidad, pero inmensamente hermoso y tranquilo, al llegar al punto de control, lleno nuevamente los bidones y trato sin éxito comer algo, el cuerpo no acepta ningún tipo de alimento aunque trato de forzarlo al menos a comer una barrita energética, pero me es totalmente imposible, tan solo puedo comer un par de gominolas más para endulzar la boca.
Estamos ya en el kilómetro 48 y ahora solo queda tener paciencia y tratar de no desgastarse más de la cuenta, ya no queden desniveles excesivamente grandes, hay que ser eficientes, y no entretenerse para intentar al menos no perder más posiciones, según va avanzando la tarde va descendiendo la humedad para dar paso a un aire un poco mas fresco, el cual me facilita nuevamente volver al menos a trotar constantemente, comienzo a encontrarme a los primeros atletas destrozados por la exigencia de la prueba, como siempre entre nosotros hay palabras de aliento para continuar un poco más.
Es en Es Cavalet cuando se atisba la recta final de la prueba, cuando sabes que ya pase lo que pase, ya está en tu mano, ya nadie te lo puede quitar, es en ese momento cuando te acuerdas de todos los que están, los que no, los que te han ayudado y de los que no lo han hecho, te dejas llevar por la emoción y en esos últimos kilómetros en el justo momento que se cae literalmente el cielo para recibirte a las murallas de la Ciudadela de Eivissa , encuentras el momento en el que todo vuelve a funcionar, en el que encuentras sentido a lo que estás haciendo, y vuelves a correr con agilidad, con ilusión, buscando los brazos de aquellos con los que has compartido aventura, buscando el confort del haber logrado una gran meta colectiva.
¡Gracias!
Lo sé, sé que me he arriesgado, que he sido ambicioso, qué viendo la posibilidad de estar arriba no me he guardado nada, que por suerte o por desgracia no me salió como yo pensaba, pero lo he intentado, no me he rendido y lo he conseguido, han sido 9 horas 58 min, han sido nuevas amistades, han sido nuevas ideas, puntos de vista, sensaciones, conocimiento, disfrute, compañerismo, y lo hemos conseguido los tres, Jordi, Jose y este servidor que tiene miles de gracias que dar, en primer lugar a ellos por magníficos compañeros de equipo, han hecho que consigamos ser novenos por equipos. Gracias a myBestChallenge por creer en nosotros, por ser la columna vertebral que nos une, por estar pendiente de cada detalle, de cada momento, y gracias a vosotros por conformar esta increíble comunidad que es una gran familia a lo largo y ancho de todo el país.
Gracias !!!!!!!!













Jose Manuel Barrios
18 mayo, 2012 a las 18:15
Gracias por descubrir lo que mis ojos no pudieron ver mientras yo estaba en otro sitio y gracias por hacerme saber que aunque fue duro al menos cuando te recibi habias disfrutado…. He aprovechado la ocasión para ser el primero en volver a recibirte con los brazos abiertos por que a personas grandes como tu siempre las recibiria igual sea donde sea…. Gracias Bro!!!!!!!!!! por tu gran crónica… grandeeee tú donde los haya….!!!!!!!!!
Ángel Bolaño
18 mayo, 2012 a las 18:28
Antonio….ya te lo he dicho muchas veces, eres muy grande y es muy grande todo lo que haces, la dedicación que tienes, lo solidario……el relato…..en la linea del autor, enhorabuena jabato!!!!!!!!!!!!
mayayo
18 mayo, 2012 a las 18:34
Bien peleado, Antonio! Lo dije entonces y lo repito ahora: Creo que lo bonito de los ultras es que cada uno se rete a sí mismo en ellos.
Para algunas personas, la idea de poder completar 74k por las playas y calas de Ibiza aunque sea andando, será un gran reto. Eso está bien.
Para otros, más acostumbrados a lo ultra, la gracia no estára en “acabar como sea” sino en pelear por dar lo máximo que uno lleva. Y si reviento, que reviente, pero llegar a meta con el tanque medio lleno aun es no haber sacado jugo al día, pienso.
Asi que peleaste a tope y perdiste. Bien está. Esta vez salió cruz, pero la próxima serás -por eso mismo- mas fuerte.
Nos vemos por los senderos.
Héctor Herrera
18 mayo, 2012 a las 23:58
Estas son las cosas que nos motivan a los demás Antonio!
Gran crónica y aventura!!! A seguir así jabatos!
Alvaro
19 mayo, 2012 a las 11:05
Muy bueno Antonio! menudo pedazo de equipo de myBC!!!!!
Albert
19 mayo, 2012 a las 16:39
Pedazo relato bro! Me he leido de nuevo las tres cronicas y he flipado de nuevo. Que gran experiencia!
Claudi Cisneros Camps
19 mayo, 2012 a las 17:51
Muy grande! Siempre a tope!
Luis Daniel Paz del Río
19 mayo, 2012 a las 23:54
Enhorabuena, pero creo que has suavizado el relato para que no suframos como tu lo has hecho. GRANDE
ANTONIO MADRIÑAN
20 mayo, 2012 a las 11:03
Gracias chicos , la verdad es que hubo momentos duros , en los que no daba ni respirado, pero con paciencia y sangre fria dimos sacado las castañas del fuego
de todo se aprende y de esto aun mas, gracias por estar a mi lado , GRADES , siempre hay que darlo todo
Ayax
20 mayo, 2012 a las 18:00
Felicidades Antonio! Gran relato y mejor carrera. Yendo a tope, dandolo todo, apurando los limites y dando lo mejor de ti. Solo cabe admiracion por ti, jose manuel y Jordi que habeis luchado y encima hemos tenido el privilegio de que nos metais en vuestra piel. Grandes!
Jordi Granell
21 mayo, 2012 a las 12:33
bufff que duro debe ser, ya leyendo me canso… gran relato, Felicidades de nuevo Antonio!!
jordi
21 mayo, 2012 a las 13:40
Antonio, ya dije en su día que la distancia de running es brutal, no entiendo como puedes correr tanto rato, ni por físico ni por mental podría yo intentar dicha hazaña !! Muchas felicidades por conseguir acabar y la suma de los tres fué un gran resultado. A ver si podemos repetir gracias a MBC !!
Saludos y ánimos con tus próximos retos !!
Anna
21 mayo, 2012 a las 15:49
Qué grande y qué cercano eres, Antonio!
Campeón de todo!
Felicidades
Ángel Parra
21 mayo, 2012 a las 22:25
Muy grande Antonio! eres increíble, relato intenso y tremendo equipo!
Felicidades Campeón
dani garberi
23 mayo, 2012 a las 10:26
Impresionante el relato y la carrera…a modo de consejo y experiencia propia, hare el proximo mes una distancia ultra trail de montaña de 106 km.
Solo tengo miedo por el dolor de rodillas cuando llevo bastantes horas, tu tienes algun remedio previo o durante la carrera…Y otra cosa pregunta, las uñas como acabaron, alguna negra? jeje
Nacho Díaz
24 mayo, 2012 a las 13:37
La tercera pata del trípode!! Tremenda carrera, que dureza!!! Y la tuya más. Tuvo que ser una experiencia impresionante, gracias por compartirla y acercarnos un poquito todas esas sensaciones.
Manu Zafra
28 mayo, 2012 a las 15:54
Me ha gustado tu crónica y me alegro que hayas disfrutado. El año que vine nos volvemos a ver.